Series tiempos de gloria

Inicio > Series - UNA MEJOR SEGUNDA PARTE
UNA MEJOR SEGUNDA PARTE

UNA MEJOR SEGUNDA PARTE

Andrés Azurdia

Las últimas semanas el Pastor nos explicó que el equipaje extra no nos deja avanzar, nos retrasa y no nos deja llegar al destino que Dios quiere llevarnos.

Me impresionó mucho como son los elefantes. Cuando son pequeños, los amarran con una cadena en una de sus patas para que no se vayan. Este límite se guarda en su memoria. Al crecer, tienen la fuerza para romper la cadena que los detiene no lo hacen por que ese límite quedó grabado en su mente.

Esto nos pasa a veces a nosotros. Cuando estamos acostumbrados a cargar con algo, al dejarlo hasta se nos hace difícil no pensar en eso pero hoy te digo: si a veces te sientes mal por que piensas: dejé pasar esas oportunidades que eran buenas a mi vida; Dios está a punto de revertir el tiempo que habías perdido.

Dios no puede solo parar el tiempo sino es capaz de devolverte el tiempo. Yo te invito a que guardes esta palabra y la recuerdes cuando te sientas frustrado.

Joel 2:25 “Yo les compensaré a ustedes por los años que fueron robados” (Versión Lenguaje Actual)

Dios compensa el tiempo perdido y las oportunidades que hayas podido dejar pasar.

Cuando el Pastor nos dijo el domingo pasado que había una mesa servida delante de nosotros donde Jesús mismo era quien nos preparaba la mesa y eso fue lo que yo vi que el Señor nos decía. La mesa ya está servida, no dejes que el tiempo que creíste perdido te impida disfrutar todo lo que Él ya ha preparado para ahora.

El pasado no lo puedes cambiar. No te sientas mal ni con frustración por que Dios te da una mejor segunda parte. Este es como el medio tiempo de un partido donde el entrenador está allí para animarte, para decirte que aún queda un segundo tiempo para poder cambiar la historia. Él es ese entrenador, Jesús mismo es quien te recuerda que lo mejor está por venir, la victoria ya te la dio.

Todos estamos propensos a caer en algo que nos cuesta. La misma Biblia nos dice que cuando caemos, debemos levantarnos. La clave de este versículo es que recordemos que nosotros somos justos por que fuimos justificados por Jesús.

Proverbios 24:16 “Por que siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse”

Quiero contarte la historia de un hombre que sabía que el segundo tiempo era para él y ver la gloria de Dios.

Ezequías era un hombre que trataba de tener un testimonio intachable. Cuando llega el profeta Isaías y le da la noticia de que le quedan pocos días de vida. Su actitud fue clave. Cuando recibe la noticia, se entristece y su actitud es voltear su rostro a la pared pero su actitud fue orar.

Sus lágrimas y sus oraciones fueron escuchadas por Dios, por la actitud que él tuvo. Cuando Isaías regresa y le dice como llamó la atención de Dios y le extiende la vida quince años más.

Ezequías no quedándose tranquilo, le pide otra señal más a Dios pidiéndole que le muestre cómo va a vivir esos quince años. Cuando Ezequías hace esto, lo que está haciendo es activando su fe. Y Dios lo que hace es que retrocede el tiempo 10 grados.

Hoy te quiero recordar que Dios tiene la capacidad de parar el tiempo y retrocederlo para retomar las oportunidades que perdiste. Todas esas cargas que llevaste de más no te van a impedir que tengas las oportunidades para tu vida.

Si en un carro quieres avanzar al frente, no puedes manejar viendo por el retrovisor. Para eso tienes un vidrio al frente mucho más grande que el pequeño espejo que te muestra lo que quedó atrás. Recuerda que nuestro llamado es ir hacia delante, no quedarse estancado en el pasado.

Podemos aprender de los personajes de la Biblia, en especial, David fue un hombre que nos enseña cómo debemos avanzar a lo que Dios tiene para nosotros y que no nos quedemos atrás por las circunstancias que nos pasen.

En 1 Samuel 25 podemos leer como David conoce a Nabal. Un hombre que era rico pero de duro y de malas obras. Este hombre estaba casado con Abigail, una mujer de buen entendimiento y de hermosa apariencia.

Esta mujer sabia y prudente es usada por Dios para recordarle a David cuál era su llamado y lo que Dios le tenía preparado.

David mandó a sus hombres a pedirle una ofrenda a Nabal. Nabal no acepta la solicitud de David y les responde de mala manera a los hombres enviados por David. Abigail sabía quién era David y reconocía el llamado que tenía. Ella va a David con humildad y le pide perdón por la actitud tomada por su marido y le dice que lo perdone, que no guarde ira contra él y que no lo tome como enemigo ni lo mate.

1 Samuel 25:29 “Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven delante de Jehová tu Dios, y él arrojará la vida de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda’.

1 Samuel 25:33 “Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano”.

Recuerda, Dios tiene la capacidad, el poder y la autoridad de devolverte el tiempo, de que la segunda parte ni se compare con la primera parte. No actúes conforme lo que estás viviendo, Dios hará justicia por ti.

Es importante alimentar la mente y el corazón con Palabra, la mejor persona que puede recordarte todo lo que Dios ya te ha preparado, eres tu mismo.

Debes ser una persona que habla a su futuro, una persona de fe. Las personas de fe son las personas que constantemente están hablando hacia delante. Son las personas que le ponen un alto a los malos pensamientos y detienen lo negativo. Tu tienes que hablarle a tu futuro, a lo que no aún has visto.

Salmo 23:1-3 “Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar. Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre”.

Dios tiene tanto amor por Su nombre que nos lo dejó como un arma valiosa. Declarar Su nombre como nuestro Pastor es declararle a nuestro futuro que todo va a estar bien, que nada nos faltará.

Salmo 23:5 “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”.

En todo el Salmo veintitrés, David declara como su confianza estaba puesta en el Señor. Declara que, en medio de la guerra estaba confiado. Y puedes leer en el versículo cinco como David estaba viviendo un momento de plena confianza. Es el único versículo que está hablando en presente.

Así como David decía: “unges mi cabeza con aceite”, hoy Dios es el que va a empezar a derramar de su aceite en ti. Este es un tiempo de restitución donde Dios va a hacer cosas nuevas y te va a llevar a un nuevo nivel y a aderezar mesa delante de quienes te angustiaron.

La hondura de tu pasado va a determinar la altura de tu futuro. Dios está a punto de revertir el tiempo y las oportunidades que habías perdido. Está en ti que lo empieces a vivir hoy.

Series

Series

552c2ad9a76182506a85e86d_palabrasemanal.png
552c2bdcf874c9b276c96fe9_fondosemanal.png
PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

Copyright © 2015
16 Calle 2-00 Zona 10, C.C. Los Próceres 5to Nivel, Ciudad de Guatemala, Guatemala  
(+502) 2362-8968 - (+502) 2331-6238