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UN NUEVO TIEMPO

UN NUEVO TIEMPO

Hechos 3:1-5: Era un hombre que había esperado por mucho tiempo, cojo, enfermo y cuando vio a Pedro le pidieron dinero, pero usted sabe la historia que los discípulos les respondieron: “no tenemos oro ni plata pero lo que tengo te doy” y fue sano en ese momento, pero cómo dice que estaba el hombre. Él estaba ATENTO, como esperando recibir algo. Muchas veces vamos a la iglesia o a tu grupo pero no estás atento como esperando recibir algo. Yo hoy te invito a que estés ATENTO COMO ESPERANDO RECIBIR ALGO, hoy va a pasar algo, hoy Dios va a hacer algo.
Por ejemplo, es como un perro. Ustedes ven como un perro siempre está atento: abres la puerta y mueve la cola, cuando estás frente al refrigerador y mueve la cola por que está atento. Así debe de estar usted, atento. Puedes recordarte que aprendimos en la Palabra: “muchas son las aflicciones del justo pero de todas ellas le librará Jehova, aprendimos que debes de hacerte porras a ti mismo, llevar tus pompones en el carro, debes de decirte ánimo y decir yo sigo adelante. Debes de estar creyendo, contento con buena actitud esperando ver la obra de Dios en tu vida. No puede ser posible que un perro se mantenga atento más que nosotros. Usted en la mañana debe de decir: Mi Padre hoy abre la refrigerador, hoy tiene algo para mi. Hoy Dios va a hacer algo, estoy esperando ver su obra, hoy tiene mis bendiciones y hay una nueva oportunidad para mi.
Debemos tener una buena actitud para ver la bondad de Dios todos los días en nuestra vida.
Quiero que me acompañes a la Palabra, hoy vamos a aprender de la actitud que tenía Caleb. Este era un hombre ejemplar: Caleb que empezó un nuevo tiempo en su vida y hoy aquí va a empezar un nuevo tiempo en tu vida en esta tu iglesia.
Vamos a Números 13:30 “Entonces Caleb hizo callar al pueblo delate de Moisés y dijo: subamos luego y tomemos posesión”… Caleb era uno de los doce espías que a los que le dijeron que hay una tierra prometida y lo que Dios promete, Dios lo cumple. Caleb oyó que se lo habían prometido a Moisés primero y luego a Josué. A él no le importó sólo creyó. Así debes de ser tú. Cuando Dios dice: “viene un nuevo tiempo para tu vida” prepárate por que VIENE UN NUEVO TIEMPO.
Caleb estaba dentro de esos espías, pero Caleb era un hombre diferente y él dice inmediatamente, después de que los otros diez que eran negativos y pesimistas. Él es el encargado de llevar las noticias y en el versículo 30, ves que dice: “subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos”. Y en el 31 vemos a los otros diez que dicen: “Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos”.
Los otros espías que iban con Caleb eran portadores de malas noticias, les decían nos vemos como langostas, y decían: se traga la tierra los hombres. Además de llevar malas noticias eran mentirosos. Por que si habían hombres de gran altura pero este decía que hasta la tierra se los tragaba. Hicieron parecer como que si fuera lo peor. Pero Caleb era un hombre que decía: “vamos luego, callemos al pueblo y vamos a conquistar lo que Dios ya prometió”
Y es así en nuestra vida, hay días en que Dios ha prometido algo y debemos aferrarnos a sus promesas por que si Él ha dicho, Él lo va a hacer. Si ha dicho que viene un nuevo tiempo tu todos los días lo debes de creer, en todo momento.
Leamos ahora en Números 14:6-7 “Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena”.
Hay un tiempo donde debes de romperte las vestiduras viejas, cuando algo se empieza a romper en tu vida es por que un nuevo tiempo está por llegar a mi vida, algo nuevo Dios quiere hacer, algo Dios ha preparado y yo voy tras ello.
Había un pueblo que sólo se quejaba, decían: nos vemos como langostas. Ellos se veían como langostas. Caleb se miraba como un conquistador, cuando no le crees a Dios, estás en depresión y triste te puedes llegar a ver como langosta. Pero Caleb no se veía como langosta. Él cambió sus vestiduras, las cambio por vestiduras de gozo.
Josue 14:6 “Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti. Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios”.
Vemos acá como Caleb le creyó al Señor. Y así como aprendimos la semana pasada, tu debes vivir por lo que crees no por lo que estas viviendo. De igual manera Caleb no vio lo que otros vieron, él siguió lo que Dios le había dicho. Las promesas de Dios que iba a cumplir para el pueblo de Israel. Los otros espías veían a gigantes. Muchas veces nosotros vemos gigantes. Las pruebas se vuelven gigantes en nuestras vidas pero no nos debe importar. Aunque hayan aflicciones debemos de creerle a Dios que Él es quien nos va a librar.
El ambiente de Caleb no era el mejor pero su mirada estaba en Dios, sabía que venía un nuevo tiempo y Él lo creía. Todos los días declaraba que venía ese nuevo tiempo a pesar de verse en el desierto. Viendo las circunstancias contrarias el sabía que lo que Dios había prometido lo iba a hacer.
Lee ahora en el 14:9 “Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios. Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho”.
Yo no se si te has visto como Caleb y Dios también te ha dado una palabra y dices: Yo como Caleb le he creído a Dios. Debes de seguir al frente creyéndole a Dios todo el tiempo. No dejar de creerle un solo día. Caleb caminaba entre gente negativa, chismosa, blasfemaban, se burlaban y le hablaban palabras negativas. Durante cuarenta y cinco años creyó por que confiaba en que lo que Dios había dicho lo iba a hacer.
Hay hombres que se atreven a creerle a Dios, por eso le dice: “Dame, pues, ahora este monte”. El sabía que lo que Dios había prometido a Moisés y a Josué también era para él. No tuvo que venir un profeta y repetírselo treinta veces ni pedía confirmaciones. El sabía que si Dios lo había dicho, Dios lo cumple.
De igual manera lo debes de creer tu también. Así como Caleb le tocaron retos impresionantes así también creyó. Tu también debes de creer que lo que estas viviendo es temporal, va a pasar por que lo que viene es mejor. Mañana va a ser mejor que hoy. Yo me imagino ese hombre, Caleb se levantaba todos los días diciendo: hoy veo la tierra prometida.
Los racimos de uvas en la tierra prometida los tenían que transportar entre dos personas por que eran tan grandes, eran frutos de la tierra donde fluía leche y miel. Así eran las bendiciones que Caleb estuvo esperando durante cuarenta años. Dios lo hizo vivir esos momentos para que todos los días soñara con ese nuevo tiempo y dejar ese desierto.
La promesa de la visión que Dios le había dado a Caleb era mayor que su ambiente y por eso él debía permanecer sabiendo que iba a ver la bondad de Dios.
Caleb estaba en medio de un ambiente donde no hubiera llegado pero él estaba anclado a la promesa, se mantenía de pie sabiendo que Dios estaba a punto de hacer algo. Durante 40 años se mantuvo firme aunque se burlaban de él, declaraba que Dios iba a cumplir lo que le había prometido y de que lo iba a ver lo iba a ver por que Dios cumple lo que promete.
Estaban esos negativos que decían que era mejor regresar por que antes iban a morir sin ver la tierra. Muchas veces igual pasa con el pecado, tu estas creyendo y llegan los negativos que te invitan a caer en el pecado. Nunca están solos, llegan por que quieren compartir el pecado pero en ese momento debes pararte como Caleb y decir: yo no voy, yo le creo a mi Dios, esta prueba es temporal y yo se que voy a llegar a la tierra prometida y yo me aferro a Dios como nunca antes lo había hecho por que yo voy a ver ese nuevo tiempo que Él prometió.
Cuando sabes a que fuiste llamado, eres inquebrantable en la fe. Debes anclarte a Su palabra. En esos tiempos difíciles eres inamovible de las cosas de Dios. Lo que Dios te ha prometido sabes que Él lo va a cumplir. Cuando creemos en su Palabra y obedecemos, así como lo hizo Caleb, Dios lo va a hacer.
Hubo momentos en nuestra vida donde tu dices: cómo no me morí en ese momento, cuando estabas en el pecado donde te preguntas y dices: por qué no morí en ese momento y es por que Dios ya tenía planeado un propósito para tu vida. Estas vivo acá en este lugar es por que hay un gran propósito para tu vida. Seguiste muchas veces en medio de dificultades y saliste por que era parte del plan de Dios y que sepas hoy que viene un nuevo tiempo para tu vida.
Caleb con ochenta y cinco años creyó con todo su corazón y vio la promesa cumplida en su vida. Tu, al igual que Caleb debes de creer en ese propósito, no esperes más que el nuevo tiempo esta por llegar. No hagas que Dios retrace sus promesas más. Prepárate lo mejor para estar listo para vivir en el reino.
Cuando llega el cambio a tu vida debes de saber que estás preparándote para vivir en el reino. No debe importar el tiempo que pase, debes de mantenerte firme creyendo. Caleb pasó cuarenta años creyendo a pesar que muchos le decía que ya estaba viejo pero él nunca vio sus circunstancias.
Caleb decía “Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar”. Este hombre estaba anclado a la Palabra, sabía que Dios se lo iba a dar. Debes de tener la misma actitud que Caleb, anclarte a la Palabra y dices Dios lo prometió y Dios lo cumple. Automáticamente tienes nuevas fuerzas, tus huesos rejuvenecen. Dios te da nuevas fuerzas y de dice: sigue.
Caleb siendo uno de los espías vio la promesa. Hay otros que viven como espías viendo las promesas. Pero Caleb tomó la actitud de hijo y no se quedó viendo las promesas como espía, sino fue tras la promesa. Un día debes se tomar la actitud de hijo, no de espía por que ha llegado un nuevo tiempo a tu vida.
Así como ves a otros que son sanos, que son prósperos igual lo va a hacer contigo. Hay situaciones que Dios permite que son para que Él se revele en tu vida para que digas ya no soy espía, si él entró a la tierra yo también voy por ella por que viene un nuevo tiempo.
El ancla no debes de moverla sino mantenerla en su palabra. Ánclate a Su Palabra, no quites de allí tu confianza ya que Dios no te quiere como espía, vienen tiempos de reino a tu vida.
Aunque otros te digan que no vas a poder tu debes de saber que ESTE ES TU TIEMPO.
Este es tu tiempo, deja de ser espía y entra a la tierra prometida donde están las promesas de Dios. Dios te ha permitido vivir para que tomes este tiempo por que este año vas a tomar las promesas que Dios tiene para ti.

PREDICA 23 DE MAYO 2010
Pastor Alfonso Bocache

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PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

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