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UN CORAZÓN QUE PROVOCA PARTE II

UN CORAZÓN QUE PROVOCA PARTE II

Pastor Alfonso Bocache
Cuando vemos la vida de Moisés, vemos como Dios lo uso para abrir el Mar, pero lo que no sabemos es lo que había detrás de ese gran hombre; y era un corazón transformado. Moisés no pidió ser un libertador, incluso no pidió abrir el mar, pero lo provocó. Los corazones transformados provocan a Dios, pero un corazón transformado es aquel que esta dispuesto a entregar o a morir a aquellas cosas que Dios pide. En Hebreos 11:24-26 dice: "Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenìa puesta la mirada en el galardón." Observa esto, Moisés rehuso a que lo tratarán como al nieto de Faraón. ¿Cómo tratarían al nieto de Faraón? ¿Serà que tenía privilegios? ¿Riqueza? Lo tenía todo, pero no el Todo para Moisés; y todo fue por la Promesa. Moisés no tenía la Promesa porque aún Jesús no había venido a la tierra. No teniendo la Promesa, decidió renunciar a todo, aún a la comodidad. Quiero decirte que Nosotros tenemos la Promesa, la pregunta es si tenemos el corazón para dejar todas aquella que Dios nos pide. ¿ Qué corazón tendría Moisés? Moisés renuncio y tuvo que morir a los deseos por la "Promesa". Fue capaz de rendir su vida y ser transformado por la " Promesa del Cristo". ¿Cuánto más deberíamos de rehusar nosotros por cuanto tenemos ya la Promesa? Jesús ya vino. Ahora entiendo por qué el mar se abrió. Detrás de esos milagros tan sorprendentes, se encuentran personas con un corazón transformado que provoca a Dios. Dios fue fiel, porque en el monte de la transfiguración llegó Elías y Moisés, Dios cumplió la Promesa; Moisés estaba delante de la Promesa. En Juan 12:24 dice: "De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda sólo; pero si muere, lleva mucho fruto." Un corazón transformado produce mucho fruto. ¿Qué tiene que hacer el grano? Morir. Hay gente que cae, pero nunca muere; por eso su vida no es transformada. Quizás escuchas testimonios de personas que llevan veinte años en la misma prueba. ¿No será que no te has dejado transformar, por cuanto no has rendido? El pueblo de Israel estuvo cuarenta años en el desierto; caídos porque no quisieron entregar y morir a esas áreas; prefirieron estar cuarenta años caídos. No es la caída lo que te asegura que te vas a levantar, es morir a lo que tienes que morir lo que te asegura que vas a producir fruto. No huyas de esos momentos. Personas que viven en pruebas y muchas veces las personas dicen, pero Que Fe; eso no es fe, es orgullo disfrazado de fe. ¿Deseas un matrimonio diferente? Hay que morir a aquellas cosas que impiden que tu matrimonio crezca. Saúl, por ejemplo, cayó, pero nunca murió. David cayó, pero murió cuando cayó, Dios lo levantó. David cuando pecó aún sus huesos temblaban, pero reconoció que necesitaba un cambio en su corazón y Dios lo levanta. Cuando ungen a David, el no era rey, pero Saúl era rey sin el corazón de rey. David con un corazón de rey, sin título, pero con el corazón correcto. Saúl con el título, pero sin el corazón. Ten cuidado con tener sólo el título y no el corazón. Saùl nunca pudo manejar la envidia a causa de que su corazón no fue transformado. Saúl prefirió seguir caminando con su arrogancia que ser transformado. Para muchos era rey, pero para Dios había dejado de serlo. Dice que si el grano de trigo no cae y muere, queda solo. ¿Còmo quedò el rey Saùl? solo. ¿Como quedò el pueblo de Israel? Solo en el desierto. Como quedò Judas? Solo. Las personas que no se dejan transformar por Dios, al final quedan solos y sin fruto. El saber que tienes problemas no te saca del problema, sino el reconocer que necesitas entregar àreas de tu vida, es lo que provoca que tu corazòn sea transformado y puedas salir renovado en ese problema. A Jesùs no sòlo lo enterraron, sino lo sembraron. Se humilló a sì mismo, pero sòlo la humillación de otros, lo llevó a estar sentado a la diestra del Padre, lleno de Gloria. Entrégale a Dios todas aquellas áreas que no te permiten avanzar; entonces tu corazón serà transformado.

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PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

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