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RECUPERANDO TU FE

RECUPERANDO TU FE

Pastora Sofía de Bocache.

A lo largo de nuestra vida nosotros tenemos diferentes experiencias, pero el hecho de que una persona tenga experiencias no quiere decir que sean buenas. Hay veces que la misma situación puede ser para una persona una buena experiencia y para otra una mala. Así que hoy yo les muestro un ejemplo de una misma situación, pero con diferentes experiencias.

Cuando una experiencia no es grata, me refiero a que no ves el resultado esperado tenemos que tener cuidado y te voy a decir porque: Porque nuestra fe puede quedar herida. Mi hija me compartió algo y me gusto mucho porque decía: Dios siempre hace finales felices, si no es feliz entonces no es tu final. Realmente así es, nosotros no debemos permitir que nuestra fe quede herida, y vamos hablar acerca de ello.

En el matrimonio, cuando dos personas se casan llevan fe, no solo se casan por amor porque tu puedes seguir amando a una persona y no casarte con ella nunca, pero se casan por fe porque creen que ese matrimonio va a resultar. Cuando un matrimonio fracasa ¿qué es lo que cree que sucede? Su fe queda herida y por eso es que muchas personas dejan de creer en el matrimonio, pero eso no significa que el matrimonio no funcione, el hecho de que tengas una mala experiencia no implica que el matrimonio no funcione porque Dios creo el matrimonio y si Dios lo creo tiene que funcionar.

Si hay algo que nunca podemos perder es la fe. Quiero que me acompañes a Marcos 9:14:

“Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.

15 Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron.

16 El les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos?

17 Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,

18 el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.

19 Y respondiendo él, les dijo: !!Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.”

Quiero que medites un momento, dice que este hombre le trajo ¿a quien? ¡A Jesús! pero el no estaba en ese momento, pero vio a los discípulos. Mire la fe de este hombre, dijo: “Si sus discípulos con como Jesús no importa que Jesús no ore, yo tengo la fe que aun los discípulos pueden echar fuera este demonio” pero ¿que fue lo que paso? Tuvo una mala experiencia. El creía que iba a ser libre pero sus discípulos dice que no pudieron.

Yo veo en los evangelios dos cosas que le molestan a Jesús, la primera es la mala ofrenda y la segunda es la incredulidad, la falta de fe; son dos de las cosas que le molestan pero verdaderamente al Señor.

La fe es la única voz que Dios respeta y entiende. Sigamos leyendo en el versículo 21:

“21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.

22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.”

Este hombre ya no esperaba todo si no ahora esperaba algo, le dijo a Jesús: “Si puedes hacer algo” ¿cómo así que “algo” al dueño de todo? Es como cuando dicen aquellas frases: “Jesusito, será que Diosito me hace el milagro” ¿cómo Diosito? Es Dios. Yo imagino a Jesús diciendo: “¿Cómo algo? Veni para acá, no estas hablando con Andrés, no estas hablando con Juan ni con Pedro, estas hablando con el Gran Yo Soy ¿cómo es que si puedo hacer algo cuando yo lo hago todo?” Como la fe de este hombre a causa de una mala experiencia empieza a ser herida.

Sigamos leyendo en el versículo 23:

“23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.”

Nosotros no debemos de tener fe para algo, debemos de tener fe para todo. Por ejemplo hay gente que tiene fe en que Dios puede sanarle, pero no tiene la fe en que Dios puede levantarlo y prosperarlo o viceversa; tiene fe para algo, pero no tiene fe para todo. Entonces Jesús le contesta: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible.”

Jesús le dijo en otras palabras: “Mira el problema no es conmigo, el problema es contigo, la pregunta es ¿si tu aún puedes creer en que veras el milagro?.

Veamos que dice el versículo 24:

“24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.”

Creo, pero tengo duda ¿qué paso allí? Le dijo: “Creo; ayuda mi incredulidad” ¿en que momento el empezó a ser incrédulo? Cuando su fe se vio herida, por la mala experiencia que había tenido con sus discípulos, porque vieron que no pudieron hacer nada, entonces su fe empezó a herirse.

Cuando se pierde la fe los milagros desaparecen. La fe es lo mas valioso que un ser humano puede tener además de Jesús en su vida, si tu tienes fe no importa que te quedes sin dinero, con esa palabra, con esa fe tu vuelves a salir adelante ¿tienes fe?.

Mira lo que continua diciendo en el versículo 25:

“25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.”

Al principio era una gran multitud y ahora es solo una multitud ¿qué paso allí? Cuando tu dejas de creer mucha gente deja de creer contigo. El muchacho fue libre, Jesús espero para que la gente se reuniera, te voy a decir porque, porque cuando a ti te ven dudar tu contagias esa incredulidad, por eso les dice generación incrédula; porque la falta de fe se contagia como también se contagia cuando tu tienes fe.

Hay un placer que Dios tiene y es que le creamos, que creamos que lo que El nos dice, así será. ¿Le vas a creer a El?

Vamos a ver otro ejemplo, leamos el libro de Mateo 11:2:

“2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?”

¿Cómo así? Si Juan el Bautista lo anuncio y dijo: “He aquí el cordero de Dios” El le preparo el camino a nuestros Señor Jesucristo, aún desde el vientre fue bautizado en el Espíritu Santo por el mismo Señor Jesús de vientre a vientre, el conocía quien era Jesús. Y manda a dos de sus discípulos diciendo: “Mira ve a preguntarle si El es el Mesías o esperamos a otro” no dice “o espero a otros” ya los discípulos ya eran parte de ese esperaremos, o sea que ellos también dudaban. ¿Qué le paso a Juan “El Bautista”? su fe había sido herida.

Juan El Bautista se encontraba en una situación difícil, estaba metido en una cárcel y empezó a dudar, la fe es la capacidad de soportar las dudas. Cuando tu tienes fe tu puedes soportar cualquier duda que venga sobre tu vida, aún en situaciones difíciles o circunstancias adversas, esa es la fe. El empezó a ver diferente las cosas a causa de la mala experiencia que estaba viviendo.

Cuando tu empiezas a dudar, cuando tu ya no le crees a Dios todo lo que el te ha dicho y las promesas que El te ha hecho, literalmente te sucede como a Juan El Bautista. Cuando tu fe esta herida y tu dejas de creer es literalmente como le paso a Juan El Bautista, tu empiezas a estar encarcelado o a estar preso, no puedes avanzar porque estas herido, lo único que te hablan son las cuatro paredes de esa cárcel. Por eso es que Juan El Bautista empezó a dudar, porque estaba metido en ella.

Cárcel significa impedimento, atado. Estas atado y no puedes creer, mucho menos sonar. Eso pasa cuando tu dejas de creer literalmente estas metido dentro de una cárcel. Cuando tu le crees a Dios y no permites que tu fe sea herida aun y a pesar de las circunstancias tu puedes aun si no es en lo físico, tu puedes en lo espiritual ser libre.

Por eso su palabra dice: “El justo por su fe vivirá” no dice sobrevivirá. Cuando tu fe esta herida tu no estas viviendo, estas sobreviviendo y Dios quiere que nosotros vivamos a plenitud.

La falta de fe te limita, no te permite sonar, no te permite creer y no te permite avanzar y sigues metido en esa cárcel por esa herida que hay en tu fe, mira lo que Jesús hace con Juan El Bautista en el versículo 4:

“4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;”

¿Que fue lo que hizo Jesús? ¿como restaura esa fe herida en Juan? Les dice que le hablen, y le digan lo que están viendo, Juan necesitaba oír fe por eso es que dice la palabra que la fe es por el oír, su fe estaba siendo herida, pero el necesitaba oír fe, por eso Jesús los manda y les dice: “vayan y cuéntenle como los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados” y entonces Juan El Bautista empieza a recuperar esa fe. ¿estas listo para recuperar esa fe? Si es que esta herida.

Vayamos a Marcos 5:25

“25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,

26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,

27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.

28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.”

¿Sera que la fe de esta mujer había sido herida? Llevaba doce años de malas experiencias, no estoy hablando de un mes, ni de un año, y no sana y va con médicos y no sana y va con otro y no sana; doce años así. ¿Sera que esta mujer estaba herida en su fe? Mire como se recupera en el versículo 27:

Lo primero que hizo fue que oyó de Jesús, esta mujer recupera su fe oyendo de Jesús, pero no solo oyendo; dice que después decía. Tu no solo recibes fe cuando vienes a la iglesia y recibes una predica o una enseñanza, quizás vas en tu automóvil y vas escuchando palabra, cuando tu lees la palabra, cuando tu vas a tu grupo, la fe entra por el oír pero sale por tu boca.

La vida es como un eco, viene de regreso lo que tu mismo has pronunciado, esta mujer no solo oyó, ella decía. Ella oyó de Jesús pero también decía: “Si tocare tan solamente su manto seré salva”. La fe entra por el oír, pero sale de tu boca. No solo cuando la oyes de alguien mas sino cuando la oyes de ti mismo.

Todo milagro comienza en tu boca, es cuanto tu oyes y crees y cuanto tu declaras lo que crees. ¿quién crees que le hablo a ella? ¿Le hablo el Señor,? No, le hablo su fe, ahí no le estaba hablando Dios, le hablo al fe por eso es tan importante declarar palabras de fe, no solamente el oír sino el declararlas, tu tienes que dejar que la fe que Dios ha depositado dentro de ti te hable, muchos de ustedes ni siquiera la escuchan porque escuchan mas todas esas opiniones negativas en cuanto a tu situación, pero es tiempo que oigas a tu fe que llevas por dentro.

Ella oyó fe y hablo fe, el problemas es que muchos oyen, pero no hablan, hablan otras cosas, tu oyes un mensaje hoy y Dios te dice: “Te voy a levantar, te voy a bendecir, voy a traer nuevas cosas a tu vida” y tu la oyes, tu recibes, pero el problema es que cuando sales por esa puerta tu dices: “No, de plano la situación esta fea, el negocio no levanta” pero tu declaras otra cosa, entonces no produces lo que produjo en esa mujer, ella oyó fe y dejo que su fe le hablara, pero ella hablo fe.

Jesús no la toca, no oro por ella ni siquiera, fue la fe de ella, ella oyó de Jesús y dijo: “Si tan solo toco el borde de su manto” mire su fe, ella no dijo: “Si toco todo el manto” dijo: “Si tan solo toco el borde, un pedacito que lo toque y que logre llegar a donde El esta voy a ser sana” ¿quién puso esa medida? ¿la puso Jesús? no, la puso ella. Hay veces que la gente esta que oren por ellas, que hay que ir a sus casas y poner las manos… ¡Déjelos! Esa es la fe que tienen, por eso Jesús decía: “Conforme a tu fe sea hecho”. No esta en el método, esta en la fe que tu tengas, no es un método a seguir, no es una formula a seguir, es en la fe que tu tengas.

Leía algo que quisiera compartirles y era una frase que decía: “La vida es como montar una bicicleta, requiere de equilibrio y el equilibrio se adquiere cuando no dejas de pedalear sino sigues avanzando” me gusto mucho. Yo entendí varias cosas, cuando Jesús le dice a la generación y les dice: “…!!Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar?” dije: “Señor yo no puedo darme el lujo” nosotros como Pastores y como padres de familia no podemos darnos el lujo de permitir que nuestra fe sea herida, como tu tampoco; tenemos que creerle a Dios y tenemos que seguir para adelante, no importando las malas experiencias que tengamos no podemos darnos el lujo, tenemos que seguir para que Dios no nos llame a si generación incrédula y perversa y te voy a decir porque, porque detrás de nosotros viene una nueva generación, una generación que necesita a hombres y mujeres que le crean a Dios por sobre todas las cosas, necesita ver a alguien que siga para adelante y diga: “!Yo soy como mi mama y mi papa! Que su fe no fue herida”.

Traes atrás una generación de niños, una generación que necesita un ejemplo mas adelante a seguir ¿vas a ser tu esa generación que marque la diferencia, que le diga a esta generación si se puede, en Jesucristo si se puede? Que digan que el matrimonio funciona, la prosperidad viene ¿vas a ser tu? De los que le dicen: “Señor yo seré de la generación que le crea, porque viene una generación atrás que esta esperando que alguien se levante y que no permita que su fe sea herida. Si eres padre tus hijos representan la generación del futuro, ¿serás tu ese padre o esa madre que va a seguir hasta el final para que ellos que son la siguiente generación puedan ver en ti un ejemplo de vida? Que puedan ver en ti que no importando las circunstancias las adversidades tu sigues para adelante y ellos levantaran bandera de victoria como tu hoy lo haces.

No puedes dejar que nada ni nadie te robe la fe, que Dios vea esta iglesia como una iglesia de fe, con gente con pantalones, gente decidida a pelear por lo que es tuyo, por recuperar lo que es suyo y lo que les pertenece. Yo no se a cuantos les estoy hablando hoy, no se a cuantos les estoy dando el mensaje de parte de Dios ¿vas a ser tu quien les de la estafeta a las siguiente generación? Ellos necesitan seguir a alguien con fe, necesitan seguir a alguien que no importa cuantas veces se caiga, lo importante es cuantas veces se levante.

Habla con Dios y pídele que te perdone si por momentos has estado en esa cárcel, pero hoy recupero la fe, no voy a permitir que nada ni nadie me hiera la fe porque te creo. Hay generaciones detrás de ti que necesitan ver a alguien valiente parado al frente con fe, decidido a creerle.

Haz esta oración: Señor a partir de hoy me levanto en fe, creyéndote a ti todas tus promesas y me extiendo Señor, abro brecha para las nuevas generaciones, declaro que mis hijos, mis nietos y bisnietos serán una generación que te creerá en el nombre de Jesús, hoy me paro y prosigo al frente como un hombre o una mujer de fe, amen.

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PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

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