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LA FE QUE TE DA EL DERECHO

LA FE QUE TE DA EL DERECHO

Pastor Alfonso Bocache

Gálatas 3:29:

“Y si están unidos a Cristo, entonces son miembros de la gran familia de Abraham, y tienen derecho a recibir las promesas que Dios le hizo.”

Pertenecemos a la familia de Abraham, por la fe de Abraham. Por esa fe, es que cuando Dios le habla y le enseña los cielos y las estrellas y lo lleva a soñar en grande; Dios le da promesas y por cuanto Abraham creyó por fe, le fue tomado por justicia. Cuando tienes fe, te da derecho a tomar posesión de las promesas que Dios ha dado a nuestra vida. Por la fe de haber recibido a nuestro señor Jesús, hemos sido participes de la gran familia de Abraham, para que todas las promesas que le fueron dadas a Abraham, las veremos en nuestras vidas cumplidas.

A quienes no toman ese derecho; no aumentan su fe y no pueden tener el derecho sobre aquello que Dios nos ha prometido, pero dice su palabra: “que el justo por la fe, vivirá”.

Marcos 9:18-23: “el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron. Y respondiendo él, les dijo: !!Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo. Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.”

Estuvimos aprendiendo la semana pasada que viene este hombre con tal desesperación y una de las primeras quejas que le da, es que “tus discípulos no pudieron” y cuando hay cosas que has creído con todo tu corazón y no se dan, a veces la fe queda herida. Este hombre su fe había sido herida, la experiencia anterior con los discípulos le decía que no era posible, que todo estaba terminado.

Este hombre tuvo una decepción con los discípulos que estaban en formación, pero su fe creció cuando vio a Jesús.

Como la mujer de flujo de sangre que por mas de 10 años creyó que alguien la curaría; dice la palabra que ella oyó que venía Jesús, y dijo “si tan solo tocara el borde de su manto, seré salva”, y no solo fue salva si no que también sana, porque esta mujer no creía por algo, ella creía por todo.

Tu no solo eres salvo, si no que serás sano, prosperado, bendecido; vas a salir adelante. Creerás no sólo por algo sino por todo lo que Dios tiene para ti.

Mateo 17:18-20:

“Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?. Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

Los discípulos que se quedaron con la duda del por qué no pudieron ellos, y Jesús les contesta que fue por su poca fe.

Mateo 13:32:

“el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.”

Si creyeran como el grano de mostaza, la semilla más pequeña de todas las semillas, pero llega hacer la más grande de las hortalizas.

A veces confundimos este versículo y decimos: “si yo tuviera la fe como el tamaño de una semilla de mostaza, podría mover montañas”, no es eso lo que nos dice el versículo; nos dice que si nosotros tuviéramos la fe como el grano de mostaza lo tiene; que siendo la más pequeña se cree la màs grande de las hortalizas.

No te asustes por lo poco que hoy puedas tener; anímate por el potencial que Dios ya depositó en tu vida.

…-“se hace árbol…” , la semilla de mostaza no es árbol, sino se hace árbol. La fe es tan poderosa que hasta de especie cambia; no la hicieron árbol, se hizo árbol.

Déjame decirte que tu eres una especie diferente. Nuestra nacionalidad, nuestro ADN viene de los cielos; somos una especie diferente. No se si muchas veces te ven como “raro”, es que eres de otra especie; perteneces al reino de los Cielos.

No debemos concentrarnos en lo que hoy somos, sino en lo que Dios nos ha llamado a hacer .

No dudes por lo que hoy estas pasando; cree por los planes que Dios tiene en tu vida. Cree como lo hace el grano de mostaza. Sigue con fe hacia delante y seguirás creciendo; mírate con ojos de fe.

Mateo 17:20-21

“Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno.”

Algo que debes aprender es que el ayuno es para que el tiempo que utilizabas para comer ahora lo uses para orar y estar delante de la presencia de Dios. Cuando estás delante de la presencia de Dios, tu fe aumenta; y cuando tu fe aumenta, todo genero de incredulidad se va de tu vida; no sòlo crees por algo, sino por todo.

El reino de Dios no opera por obras, opera por fe. Tampoco opera por penas, opera por fe; Dios te consuela en medio de tus penas, pero quiere verte levantado en tu fe. Es esa fe la que te da el derecho.

Es el lenguaje de Fe que él reconoce. Debes creerle por todo.

Cada vez que Dios te dé una promesa, tómala.

Si se te ha dicho que tu vida y tu familia va a ser restaurada, lo va hacer; sólo cree.

Cuando reciben una herencia, se ha visto que a los pocos meses se la han gastado; y es porque no les ha costado, no es apreciada. Dios nos dejó una herencia y no nos costó nuestra vida, pero sí la de Èl; si lo apreciamos a Èl, apreciamos todo aquello por lo cual nos ha dado derecho.

Lucas 17:1-6

“Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas !!ay de aquel por quien vienen!

2 Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.

3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.

4 Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.

5 Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

6 Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.”

Es imposible que no vengan tropiezos, imposible que no nos ofendan. Aquellas ofensas que llegan a tu vida, eres tú quien decide si las deja entrar o no.

Tù debes ser buena y mala tierra. Buena tierra para toda la palabra de Dios y mala tierra para las ofensas; no permitas que no den frutos de amargura en tu Corazón.

Tenemos que tener tanta que fe, que pase por encima de las ofensas; que a pesar de que te ofendan, puedas vivir por encima de ellas.

No hay ofensa que pueda detenerte; nuestro señor Jesús lo abofetearon, lo golpearon, lo lastimaron, pero cuando fue delante del Padre vio por encima y dijo –“perdónalos porque no saben lo que hacen”. Eso es tener una vida de fe.

Que nadie te quite el derecho de vivir libre; muchos lo querrán hacerlo, pero no caigas en eso.

Mateo 17:5-6

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.

El sicomoro es un árbol que tiene raíces muy profundas y empieza a afectar a otros arboles que están alrededor. Porque las raíces de amargura por falta de perdón pueden ser tan profundas que cuando les dice: “-Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.”, es para que sean arrancadas y lanzadas para que puedas ver lo que Dios tiene preparado para tu vida.

No permitas que las malas experiencias se enraícen en tu vida.

Si tienes fe, arrancarías todo lo que no está bien en tu vida y lo echarías al mar.

Perdona, bendice, y que tu fe crezca.

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PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

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