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HOY ES TU TIEMPO DE GLORIA

Salmos 42.2 dice así:

“Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?”

Cuando tú pierdes el hambre y sed por Dios vas a empezar a sentir hambre y sed por otras cosas. Solo el que realmente tiene sed, busca las aguas. Hoy en la iglesia solo hay catadores de Palabra, gente que ya no tiene sed de la Palabra. ¿Cómo está hoy tu hambre y sed por Dios?

El hambre y sed por Dios te va a marcar por el resto de tu vida. Aprendí a mantener una relación con el Espíritu Santo, y luego aprendí a hacerme un buen amigo de Él; porque Judas fue un amigo de Jesús, y fue quién lo traicionó. Entonces no basta con ser amigo, hay que ser un buen amigo del Espíritu Santo.

Juan 1.14 dice así:

“Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre”.

 

Esa gloria se manifestaba a través de la gracia y la verdad en Jesucristo. Cuando Jesús visitó la tierra, El Padre se vino a vivir aquí a la tierra, por eso uno de los nombres de Jesús es: Emanuel, que significa: Dios con nosotros.

Hoy las iglesias no deben de tener visitación de Dios, sino convertirse en la habitación de Dios. Porque donde Dios está va haber sanidad, milagros, y poder.

El Padre no vino a visitar al Hijo, el Padre se vino a vivir con su Hijo. En el antiguo testamento El Padre visitaba a la gente, pero en el nuevo testamento el Padre se viene a vivir con su Hijo a la tierra.

Mira lo que el Hijo pidió al Padre antes de morir en la cruz por nosotros.

Juan 17.22 dice así:

“Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno”.

 

La gloria con la que sané enfermos, con la que eché fuera demonios, con la que les hablé a reyes, con la que les hablé a prostitutas, esa gloria Jesús le dijo al Padre, no quiero que se regrese al cielo, sino que se la des a ellos; para que sean uno como nosotros somos uno.

La misma gloria que habitó con Jesús en esta tierra, es la misma gloria que debe de estar en nosotros, pero si nosotros no tenemos hambre de esa gloria no la vamos a ver.

La gloria del Padre es Dios haciendo las cosas a través de ti.

En las iglesias hay cuatro tipos de personas:

  1. Los opositores de la gloria: Ellos son los que critican, los que nada les gusta.
  2. Los seguidores o simpatizantes de la gloria: Esos son los que corren a los púlpitos a recibir, y quieren más, gritan y aplauden pero una semana más tarde están igual o peor que antes. Solo les gusta sentir experiencias pero no viven como la habitación o templo de Dios.
  3. Los manifestantes de la gloria: Esos son los que les gusta poner las manos para orar y les gusta predicar.
  4. Los protectores de la gloria de Dios: Esos son los que tienen tanta hambre y sed para que un avivamiento que llegue no se vaya.

 

Si tú no vives en una relación diaria con el Espíritu Santo de nada sirve que te desgastes. Dios me permitió levantar un templo para Él, y vimos la multiplicación de almas en nuestra iglesia, pero nos dimos cuenta que nada de eso servía porque no teníamos la misma presencia del Espíritu Santo sobre la iglesia.

El Padre busca verdaderos adoradores, y si tú eres uno de ellos te vas a topar con Él.

Cuando te hablo de gloria no te hablo de un término espiritual únicamente.

1ª Corintios 6.17 dice así:

“Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él”.

 

Así como yo soy una carne con mi esposa, y mis lágrimas son las lágrimas de ella, y mi alegría es la alegría de ella. Pero a pesar de ello mi relación con ella no puede ser más importante que la relación que yo tenga con Jesús, porque un día mi relación con ella puede terminar si Dios la llama a su presencia, pero El Espíritu Santo nunca me abandonará, y con el Espíritu Santo soy uno solo.

El día en que recibiste a Jesús en tú corazón, Jesús mismo se vino a vivir contigo. Por eso cuando el diablo se mete contigo sabe que le espera lo peor porque él ve al que está dentro de ti, al que murió por ti y lo venció hace dos mil años en la cruz del Calvario.

Salmo 8.3-6 dice así:

“Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: «¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites?».

Lo has hecho poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. Lo hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies”.

 

La gloria de Dios es la corona que nos hace reyes en esta tierra, y los reyes fueron diseñados para gobernar y conquistar. Los ángeles no tienen un cuerpo de debilidad sino que ellos son perfectos, pero aun así Dios prefirió darnos su gloria a nosotros y no a ellos.

Todos debemos de tener una relación genuina con el Espíritu Santo. Dios a nosotros nos ve como seres supremos en la creación. Dios nos puso por encima de los animales porque solo sobre nosotros sopló aliento de vida. Pero cuando Adán descuidó a su esposa, y ella pecó e hizo pecar después a Adán, Dios se desconectó de habitar y tuvo que vivir visitando su amada creación.

Dios nos salvó y no nos llevó de una vez al cielo, sino que Él nos dio su presencia para estar y vivir contigo.

Los pobres de espíritu no confían en el dinero, en la gente, en los hombres, ellos confían plenamente en Dios, en que Dios es su suporte, su Todo. Cuando alguien tiene hambre no importa qué le den, él siempre estará agradecido.

Dios nos desea tanto, la pregunta es: ¿cuánto lo deseas tú?

Isaías 60.1 dice así:

“«¡Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti!»”.

 

¡Levántate! Es una orden, hay que actuar. Levantarse de tu pasividad, de tu comodidad, levantarse porque la gloria de Jehová ha caído sobre ti. La gente piensa que por darle a Dios más te vas a llenar, pero no es así, mientras más le des a Dios más te vas a vaciar, por eso es indispensable que tengas una vida espiritual, porque cuando uno le da a la gente sin llenarse se está quedando sin comida. Por eso es necesario que te llenes de Él, antes de dar.

Nuestros hijos también deben de conocer a Dios por la relación con Dios.

Resplandecer es convertirse en luz, o encenderse en un fuego, y eso me trae a la memoria 2ª Timoteo 1.5 que dice así: “Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”.

No existe gloria si tú fe no ha sido probada primero. La fe no fingida es una fe que ha sido probada. Dios no puede confiar o manifestar su gloria en ministerios, hombres o mujeres que no han pasado procesos y que su fe ha demostrado ser no fingida. La verdadera fe se muestra cuando estamos siendo probados, pasando tribulaciones.

Si estudias bien el Salmo 23 podrás darte cuenta que el salmista habla de su presente, pero por lo que ve de Dios en él, proyecta su futuro prometedor, esa es la fe no fingida que sin importar qué estés pasando, si tienes tu fe puesta en Él, tendrás un futuro lleno de su presencia y de fe no fingida. Si estás lleno tú futuro estará bien.

La fe no se hereda, pero sí se inspira. Yo puedo inspirar a mi familia a que tenga fe, cuando ellos ven lo que Dios hace en mí.

Las relaciones fuertes siempre prevalecen sobre las débiles. Si tu relación con tú líder es más fuerte que tu relación con Dios, entonces la relación con tú líder va a romper tu relación con Dios; si tu relación con tu esposo o esposa es más fuerte que tu relación con Dios, entonces la relación con tu cónyuge va a romper tu relación con Dios, pero cuando tu relación con Dios es más fuerte que las otras relaciones, las demás relaciones se podrán quebrar pero tu relación con Dios y tú, no se quebrarán. Tus emociones saldrán afectadas, pero tu corazón y tu espíritu permanecerán firmes.

Que se lleven de ti tu nombre, tu dinero, tu tiempo, pero tu relación quedará firme.

La cantidad de luz que resplandezcamos determinará nuestro nivel de influencia y de dominio sobre esta tierra. Brilla y eso te dará tu territorio de conquista. La cantidad de luz que un foco pueda emanar, será el territorio que pueda conquistar.

Declaro esta palabra profética sobre tu vida:

“Andarán las naciones a tu luz y los reyes al resplandor de tu nacimiento: Cuando la luz brilla, los líderes mundiales tendrán que buscar en medio de una nación oscura, tendrán que buscar la luz que brille. Tus jefes en medio de su oscuridad te van a buscar, tus hijos en medio de su oscuridad te van a buscar, tus alumnos, tu círculo de influencia no alcanzada van a ver que en medio de este mundo de tinieblas hay una luz y los reyes vendrán a esa luz.

Alza tus ojos y mira todos estos se han juntado y vinieron a ti tus hijos. Les está hablando a hijos pródigos que se fueron desde jóvenes de casa. Vendrán de lejos tus hijos e hijas. Hogares donde haya luz hijos pródigos que regresarán a casa. Líderes toda aquella oveja que se fue, búscala con la luz de Cristo”.

Cuando Israel marchaba alrededor de Jericó que estaba bien cerrada, me imagino que hubo gente de Israel que se le acercó a Josué a proponerle destruir Jericó con estrategias humanas, con lanzas, catapultas, etc., pero Josué sabía que estos muros se caerían con la adoración de 7 días, dando vueltas y vueltas, cantando y adorando; hasta que lo que estaba bien cerrado cayó por el poder de la adoración de Josué y el pueblo.

Todo avivamiento inicia cuando tú corres hacia la luz y huyes de las tinieblas. El que no corre hacia la luz correrá hacia las tinieblas. Presencia o Ausencia. ¿Qué debes de hacer para encender ese fuego? 1) Decide morir. Jesús para que se le diera un nombre sobre todo nombre tuvo que morir, muere a tu ego, orgullo, posición; 2) Aprende a crear una atmósfera personal donde el Espíritu Santo tenga la libertad de manifestarse sobre ti.

Lucas 11.11 dice así:

“¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu santo a los que se lo pidan?”.

 

Jesús compara la relación con el Espíritu Santo con la dieta básica de un ser humano: pan, huevos, pescado. La gloria no es un movimiento que uno dice qué bonito, la gloria es Dios mismo operando a través de su pueblo en las diferentes áreas: política, negocios, universidad, colegios, iglesia, etc.

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PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

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