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HIJOS QUE PROVOCAN PARTE II

HIJOS QUE PROVOCAN PARTE II

Pastor Alfonso de Bocache

Estuvimos hablando la semana pasada que a Dios no sòlo se le pide, sino se le provoca y dimos unos ejemplos de cómo Salomòn le pide sabiduría; y Dios le otorgó lo que no le habìa pedido. Hay cosas que pedimos y otras que provocamos. Hay quienes piden, pero no creen lo que piden.

Nuestras acciones provocan aún que recibamos lo que no pedimos. Cuán importante es provocar a Dios para que nuestras generaciones sean benditas.

Por ejemplo, cuando te enamoras de alguien no le pides que se enamoren de ti, sino que lo “provocas”; al igual es con Dios.

Es triste ver hijos de Dios viviendo como jornaleros; y jornaleros viviendo y disfrutando como hijos.

Como en la parábola del hijo pródigo; el hijo pródigo estaba comiendo de las algarrobas que comían los cerdos. Hay un momento que vuelves en sì y reconoces que la escasez habita en tu mente, por no provocar con tu Fe y obediencia el que El Padre te bendiga.

Hay jornaleros que son capaces de provocar que las bendiciones lleguen a sus vidas. Los jornaleros con su trabajo provocaban que fueran bendecidos.

¿Cómo es posible que jornaleros estén mejor que los hijos? Hoy necesitamos ser transformados. Dios quiere bendecirnos en todo.

En Génesis 24:1 dice: “Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo.”

¿Crees que Dios te puede bendecir en todo? No sólo debes pedir, sino creer que Dios puede hacerlo. Abraham fue capaz de creerle a Dios en todo.

Gènesis 24:42-45 dice: “Lleguè, pues, hoy a la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor Abraham, si tù prosperas ahora mi camino por el cual ando,

El siervo de Abraham

Gènesis 24:45 (SNVI) dice: “Todavìa no habìa terminado yo de orar cuando vi que rebeca se acercaba con un cantaro sobre el hombre. Bajò a la fuente para sacar agua, y yo le dije: Por favor, dème ustedde beber”.

La obediencia provoca a Dios. Hay cristianos que pasan cuarenta años orando y no hay modo que llegue la respuesta. Detràs de toda oraciòn, hay un corazòn. ¿Què es lo que realamente deseamos? Dios escudriña lo màs profundo de nuestro corazòn.

Este siervo no habìa terminado de orar y Dios ya le habìa concedido. Este hombre provocò a travès de su obediencia provocar a Dios.

Yo te traigo una Palabra hoy: “Vienen tiempos en donde No has terminado de orar y Dios te va a responder”. Son tiempos finales en donde los tiempos seràn acelerados.

A Dios no sòlo se le pide, sino se le provoca. Provocalo a travès de tu obediencia.

A veces lo que pedimos no concuerda con lo que hacemos. Por ejemplo: “Señor, sè el Señor de mi casa, pero sigues viendo “en tu casa” pornografìa.”

No sòlo pidamos, provoquemos a Dios con nuestra obediencia a su Palabra. “Señor, te pido Sanidad para mi cuerpo”, pero sigues fumando. Necesitamos provocarlo con nuestras acciones.

En Lucas 19:1 “Habiendo entrado Jesùs en Jericò, iba pasando por la ciudad. Y sucediò que un varòn llamdo Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quièn era Jesùs; pero no podìa a causa de la multitud, pues era pequeñoa de estatura. Y corriendo delante, subiò a un àrbol sicòmoro para verle; porque habìa de pasar por allì. Cuando Jesùs llegò a aquel ugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces èl descendiò aprisa, y le recibiò gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que habìa entrado a posar con un hombre pecador.”

Cuando revisas estos versìculos ¿Quièn crees que murmuraban? Los discìpulos estaban dentro de los que murmuraban. Dejenme imaginarme, dentro de sus mismos discìpulos que murmuraban yo me imagino a Tomàs, por ejemplo, quizàs en donde le habìa pedido a Jesùs que posara en su casa; y quizàs Jesùs no fue a esa casa, pero Zaqueo un hombre pecador, pero que tenìa hambre de Jesùs provocò que Èl llegara a su casa.

Dios busca gente formable, que estè dispuesta a rendir su vida. Zaqueo no pidiò que entrara a su casa, sòlo provocò que Jesùs entrar.

Quizàs los discìpulos estaban muy còmodos, oìan a Jesùs enseñar todo el tiempo, veìan milagros, señales de lo que Jesùs hacìa. No serà que lo que pasa es que a veces estamos muy còmodos. Hoy la Iglesia està muy còmoda; la multitud estaba acomodada de estar con Jesùs, pero no habìa provocado lo que provocò Zaqueo en Jesùs.

Mientras màs tiempo tienes de conocer a Dios, màs corres el riesgo de acomodarte; demuèstrale a Dios todos los dìas tu Gratitud, no te canses, no te acomodes; mañana Dios quiere hacer algo nuevo en tu vida. Busca al Señor mañana porque Èl quiere hacer algo en tu vida, bùscalo el martes, mièrcoles, jueves, viernes, sàbado y domingo, todos los dìas Dios quiere hacer algo en tu vida.

Lucas 19:8 dice: “Entonces Zaqueo,puesto en pie, dijo al Señor: He aquì, Señor,la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno,selo devuelvo cuadruplicado.”

Jesùs nunca le declarò sus pecados, sino que Jesùs provocò, sòlo con su presencia, que Zaqueo no fuese el mismo. Sòlo cuando estamos en su presencia, deberìamos de rendirnos.

Deja que la Presencia de Jesùs te provoque hacer los cambios necesarios en tu vida.

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PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

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