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FACTORES QUE DERRIBAN LA FE

FACTORES QUE DERRIBAN LA FE

Pastor Alfonso

3 de abril 2011

He podido identificar en los últimos días que hay varios factores que derriban la fe. De esto quiero enseñarles el día de hoy, ya que es importante identificarlo, para así poder evitarlo mientras esperamos ver las promesas de Dios cumplidas en nuestra vida.

Lucas 22:31-32 “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

Si algo sabía el Señor que podía hacerle falta a Pedro era fe. Si algo sabe el Señor que nos puede faltar es la fe. Puedes pasar por momentos difíciles en tu vida donde puedes estar siendo zarandeado, en tu matrimonio, en tus finanzas, en tu vida personal o en tu trabajo pero lo que nunca debe de faltar en esos momentos es la fe, ya que Dios no te dejará solo.

A Satanás se le resiste según la fe. Al salir de estas pruebas, no solo tú vas a salir en bendición, sino que vas a poder bendecir a otros.

Los factores que pueden afectar tu fe son:

1. Las personas que van a querer trastornar tu fe.

2 Timoteo 2:18 “que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos”.

Hay personas y circunstancias que van a querer trastornar tu fe. No permitas que nada ni nadie trastorne tu fe.

Bartimeo era un ciego que gritaba a voces que Jesús lo sanara, pero habían personas alrededor que querían callarlo. Hay personas que van decirte: no vas a poder salir, no lo vas a lograr. Pero cuando tu fe está en Dios, nadie debe trastornar tu fe.

Job fue un hombre que en medio de todas las malas noticias se mantuvo creyendo, rasgó sus ropas, rasuró su cabeza y adoró a Dios. Job dice: en esto que me ha sucedido, no hay despropósito alguno. Un hombre firme, al que su mujer trató de trastornar su fe diciéndole que mejor debería morirse y maldecir a Dios, pero él hasta el último momento se mantuvo creyendo.

Algo que no soporta el diablo es que adores a Dios en medio de la prueba. Cuando decides resistirlo es cuando obtienes la atención de Dios para que cumpla lo que te ha prometido.

Tu debes de ser de un solo ánimo: creyente en todo momento. Debes de ser una persona fiel, de un ánimo que se mantiene firme sobre la Palabra, aunque las situaciones difíciles estén presentes en su vida.

Nunca pongas antes las malas experiencias que alguien más haya vivido o las que tu hayas pasado sobre la palabra de fe que Dios te ha dado. Por encima de todo, debes de poner la Palabra de Dios, la vas a declarar, la vas a creer y la vas a ver obrar en tu vida.

Otro factor que te quita la fe es el tiempo.

Hebreos 6:12-13 a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo.

Nuestro tiempo es el tiempo cronos pero el tiempo de Dios es el tiempo kairos. Ese es el tiempo perfecto, el tiempo de la victoria. Los generales decían: vamos a atacar en el tiempo kairos por que allí está la victoria. No te impacientes ni pierdas la fe porque Dios llega en el momento justo. No es en el momento que tu quieres, sino en el tiempo que te conviene.

Ten paciencia, Dios va a hacer la obra. Aquellos que creen, no desmayan y se mantienen. Ellos son los que reciben las grandes promesas de Dios. Hay cosas que llegan en el tiempo perfecto. ¡¡Sigue adelante!!! Dios hará su voluntad en ti.

¿Será que Abraham tuvo paciencia? Los hombres y mujeres de fe realmente son pacientes. A él le tocó esperar cien años, pero se mantuvo creyendo en la promesa de su descendencia.

Noé fue un hombre que esperó la lluvia martillazo tras martillazo. A pesar de lo que los otros pensaran y le dijeran que estaba loco. Él sabía lo que Dios le había dicho, y que así iba a ser. Así se cumplió lo que Dios le había pedido y prometido. Los diligentes son hombres y mujeres de fe, los perezosos no.

José fue otro hombre que, desde que recibió los sueños, hasta que se cumpliera la promesa, pasaron muchísimas circunstancias que no apuntaban hacia lo que Dios le había revelado. Pasó por la cisterna, fue vendido como esclavo, es seducido por la esposa de Potifar y encarcelado hasta el momento en que Dios lo permitió y fue puesto como gobernador de Egipto.

Lázaro es otro gran ejemplo. Jesús ve que Lázaro estaba enfermo cuando los visitaba en Betania. Pudo haberlo sanado allí, pero ese no era el propósito. Luego Jesús se va a Jerusalén a 15 estados (3 kilómetros) de distancia. Entonces, Jesús se entera que Lázaro había muerto y dice: solo duerme, y se queda en Jerusalén 2 días más. Seguramente Marta estuvo desesperada casi durante cuatro días, pero Jesús sabía cuando era el tiempo. Este tiempo era necesario, según los planes de Dios, para Lázaro, y para que Marta y María, nunca más se apartaran de Él. Toda cosa que sucede es para dar gloria a Dios. Posiblemente Lázaro no hubiera resucitado transformado queriendo adorarlo a Él y entonces la historia de Lázaro hubiera sido diferente.

Solo los que perseveran y confían ven la gloria de Dios. Paciencia, Dios va a hacer la obra. A ti, lo que te toca, es perseverar y no permitir que nadie te robe tu fe.

2 Corintios 1:20 “porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”.

Tu fe debe mantenerse en todo momento sin importar el tiempo que sea necesario. Debes de salir hoy creyendo. Mañana lunes vas a salir y declarar: “mi promesa es en él: Sí y Amén”. El martes es: Sí y Amén, el miércoles también va a ser: Sí y Amén, el jueves también va a ser: Sí y Amén, el viernes también va a ser: Sí y Amén, el sábado también va a ser: Sí y Amén y así todos los días de tu vida.

El tiempo de Dios es el tiempo en donde lo que has perdido, Él lo va a restituir. Quien diría que el Job del capítulo 2, que se mantuvo creyendo iba a escribir el capítulo 42 en donde todo fue restituido en su vida. No llegó en el tiempo que Job quería, pero llegó en el tiempo que más lo necesitaba. Porque le creyó y recibió el doble.

En tu tiempo, puede estar retrasado Dios, pero en Su tiempo, todo está planeado para el momento en que sea de bendición y puedas darle la gloria a Él.

Hoy es el día para que le hables a Dios y le pidas que tu fe no falte. Aún cuando has sido impaciente, ahora vas a declarar que no es en tu tiempo, sino en el tiempo de Él.

Es el momento para que ahora le digas que confías en Él, que pones tu tiempo en Sus manos y que vas a esperar creyendo hasta ver su gloria en tu vida, Él está contigo. No te impacientes, vas a salir adelante. No permitas que nadie llegue a trastornar tu fe. Mantente firme en el Señor y Su Palabra. Él lo va a cumplir.

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PRéDICA DE LA SEMANA

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