Series tiempos de gloria

Inicio > Series - EXTIENDE TU RAÍZ
EXTIENDE TU RAÍZ

EXTIENDE TU RAÍZ

Pastor Alfonso

Con esta serie de prédicas de la siembra y la cosecha Dios me ha estado hablando de tal forma que empecemos como iglesia a entender ¿por qué hemos vivido varias situaciones?

En domingos anteriores, también aprendimos que el diablo quiere quitarnos la Palabra, pero somos una iglesia que cuida la semilla para extendernos hacia donde Dios nos llevará.

Deuteronomio 22:9 “No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña”.

Dios me ha hablado tan fuerte con este versículo ya que muchas veces en nuestra vida tenemos otro tipo de semillas que no son la Palabra de Dios.

En nuestro corazón, muchas veces se encuentran varios tipos de semillas; recuerda que cada palabra es una semilla plantada en tu corazón. Cada domingo Dios deposita Su semilla, pero al salir de la Iglesia empiezas a recibir otro tipo de semillas que van contrarias a la que Dios sembró. Por ejemplo, empiezas a recibir semillas de personas negativas que te dicen que no puedes, que no vas a salir adelante, que ya no tienes salida, etc.

En tu vida, sólo debe de haber un tipo de semilla y esa debe de ser Su Palabra. En los matrimonios hay un claro ejemplo, puedes sembrar semillas de lo que el mundo te dice: te vas a divorciar, no vas a salir adelante, seguro nunca va a cambiar. Pero, cuando tienes la semilla de la Palabra, sabes que vas a crecer y tu matrimonio va a ser transformado.

Tu has sido plantado en esta iglesia por que Dios nos ha mandado a plantar en tu corazón la semilla de la Palabra y cuidarla. Cada domingo nos esforzamos por darte lo mejor: en la iglesia, en las academias, en los grupos en casa, en los discipulados. Buscamos en hacer lo mejor por que queremos que la semilla quede bien plantada y crezca hasta donde Dios quiere que crezca.

Génesis 48:4 “y me dijo: He aquí yo te haré crecer, y te multiplicaré, y te pondré por estirpe de naciones; y daré esta tierra a tu descendencia después de ti por heredad perpetua”.

Al leer esta palabra, Dios nos dice que cuando tenemos buena semilla, Él la hará crecer sin detenerse. Si Dios nos declaró que vamos a crecer es por que Él lo hará.

Así como le pasó a Nicodemo, él no entendía como iba a nacer de nuevo, pero Jesús le explica que es necesario nacer de nuevo en el espíritu para no dejar de crecer nunca. Hoy vas a salir de acá siendo un gigante y vas a crecer como no has imaginado en tu vida. En esta iglesia: de que creces, creces. Acá te vamos a dar sopa de tricket o lo que sea necesario pero de que creces: creces.

Naciste para crecer; para predicar la palabra de Dios en tu familia, en tu oficina y a los que te rodean.

Sabes, existen parásitos que han detenido tu crecimiento; estos parásitos te roban todos esos nutrientes que hacen que tu raíz crezca sin límites.

¿Alguna vez haz visto a los bonsái?. Son árboles normales pero están plantados en una maceta. Tienen dos tipos de raíces: de sostén y de absorción. Hay personas encargadas de que éstos no crezcan. Cuando son transplantados a las macetas, estas personas son las encargadas de cortar las raíces de sostén y cuándo el bonsai trata de seguir creciendo no puede: y por eso, se queda pequeño dentro de la maceta.

Dios es un Dios de multiplicación, donde hay vida hay reproducción. Tu no naciste para ser un bonsai y vivir en una maceta y mucho menos como adorno. Acá no vamos a permitir que te quedes con una mentalidad de vivir en una maceta, sino vamos a hacer que tengas una mentalidad de extenderte y de crecer.

No permitas que el diablo sea como un jardinero que te corte tus raíces. Ese ingrato hasta de jardinero le hace.

Cuando recibes al Señor, el diablo dice: este se convirtió y nació de nuevo, se preocupa un poco, pero realmente se preocupa cuando tú eres libre y empiezas a echar raíz. Él dice: éste está creciendo y se va a extender. Voy a cortarle su raíz y así ya no crece.

También hay árboles que tienen raíces tan grandes que llegan hasta levantar las banquetas, ya que buscan extenderse hasta donde puedan crecer. Así debes de ser tú, romper la maceta donde estás plantado y extender tus raíces.

David fue un hombre que oyó las palabras que todos hablaban de Goliat; eran palabras que sólo traían negatividad para debilitar su fe. Todo el pueblo las escuchaba, pero la diferencia entre David y el pueblo era que él las oía, más no las escuchaba.

David no permitió que hubiera en su corazón una semilla de temor, ni de miedo, ni de inseguridad; sino él tenía la semilla de la fe.

Cuando tienes una sola semilla de fe basada en la Palabra es cuando empiezas a crecer por que tu confianza está en Dios. Así fue como David retó al gigante, tratándolo como perro. En todo momento le declaró la Palabra a Goliat y fue así como lo derrotó. Como David, debes de tener esa semilla de la confianza en Dios en todo tiempo.

Atrévete a crecer, extiende tus raíces. Esa semilla que Dios ha plantado hoy, va a echar raíz y crecerá del tamaño que Dios quiera.

El anhelo de mi vida no es predicar en un gran templo, ni predicarle a miles; el objetivo es bendecir a muchos. Como consecuencia, habrá multiplicación; esto es parte del proceso. El fin es bendecir a muchos.

Hay plantas de sombra y otras de sol. Tu eres plantita de luz. La palabra dice: “vosotros sois la luz del mundo”. Si eres una plantita de luz ¿qué estas haciendo en las tinieblas y en el pecado? Si ya fuiste libre, no te apartes ni te regreses a la sombra.

Tu eres un hijo de luz, llamado para estar en las cosas del Reino. Somos como árboles, hemos nacido para grandes cosas, para echar raíces; romper las estructuras de donde fuimos sembrados y dar fruto. Mucho fruto.

Juan 15:1-5 “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador”. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.

El que quiera dejarse cuidar y quiera dar frutos en Dios, debe de ser podado. La razón de la poda es para crecer y llevar ese buen fruto. Porque cuando sabes que dependes de Él, confías en que esa poda es por que te ama y para que lleves más fruto.

Aunque te equivoques sabes que Dios en su amor te abraza con Su presencia, te dice que hay una nueva oportunidad. Levántate y cree. Debes dejarte ser podado por Dios, vas a crecer. Los líderes hemos sido llamados a edificar y así como Jesús lo hizo, cuando nos toca podar lo debemos hacer con amor.

Juan 15:6-7 “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”.

Cuando tu permaneces en Él y permaneces en Su Palabra, empiezas a ver esos frutos de tal manera que empiezas a ver Su fidelidad. Tal es tu confianza en Él que cuando lees su Palabra que dice: pedid TODO lo que queréis, ese fruto se empieza a manifestar. Empiezas a ver a tu familia y los quieres bendecir, tu empresa caminando, lo que te rodea empieza a crecer en todos los aspectos.

Hoy es un buen día para que toda semilla contraria que ha sido plantada en tu corazón hoy la hagas morir y seas libre para que una sola semilla empiece a crecer. Que esa semilla de su Palabra sea la que eche raíz y se extienda.

Hoy empieza ese nuevo tiempo en donde dejas de hacer pequeño y Dios te dice: “te voy a hacer crecer”. Hoy Dios te vuelve a levantar. Te dice que es el tiempo de crecer , es el tiempo donde no hay más semillas mezcladas en tu tierra sino sólo una: la semilla de Su Palabra y esta dará mucho fruto.

Aunque hayas recibido palabras de menosprecio; hoy te digo, que saldrás adelante. Dios te ama. La semilla de la Palabra de hoy fue preparada por Dios durante toda la semana para ti, porque Dios hoy te dice: es tiempo de crecer.

Prepárate porque Dios tiene grandes cosas preparadas para ti. Yo te declaro libre para crecer, para soñar, para alcanzar las grandes cosas que Dios planeó especialmente para ti.

Series

Series

552c2ad9a76182506a85e86d_palabrasemanal.png
552c2bdcf874c9b276c96fe9_fondosemanal.png
PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

Copyright © 2015
16 Calle 2-00 Zona 10, C.C. Los Próceres 5to Nivel, Ciudad de Guatemala, Guatemala  
(+502) 2362-8968 - (+502) 2331-6238