Series tiempos de gloria

Inicio > Series - ERES BENDICIÓN
ERES BENDICIÓN

ERES BENDICIÓN

Pastor Alfonso

Domingo, 26 de junio

Lucas 19:1-10 “Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

Me llama mucho la atención la vida de Zaqueo por que al reconocer a Jesús se arrepiente y dice: “si a alguien le he quitado algo lo devuelvo.” Zaqueo toma la decisión. Jesús al ver que Zaqueo se arrepiente y cambia al dios dinero por lo que reconoce en Él, es cuando le dice que la salvación ha llegado a su casa.

Ni con todo el dinero del mundo puedes comprar la salvación pero a causa del dinero si puedes perder muchas cosas en tu vida: a tu familia, puedes perder tu matrimonio.

El dinero debe de estar en el banco y no en tu corazón. En tu corazón debe de estar Dios, Él es lo primero que debe estar en tu vida.

Jesús al entrar a casa le dice que ha llegado la salvación a esa casa luego de que la gente murmuraba. Lo que más me llama la atención es en el versículo nueve donde dice: “por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

Abraham era llamado el padre de la fe. Jesús dice: este no es solo salvo, es hijo de Abraham por que no solo creyó que era salvo sino que todo iba a ser cambiado y transformado en su vida. Zaqueo es un hombre de fe, un hombre que cree.

Tu no te imaginas lo bendecido que ya estás por que eres un hombre y una mujer de fe.

A Adán Dios le da una bendición cuando le dice: fructificaos y sojuzgad la tierra. Al cometer Adán el error, Dios dice: vamos a lavar esto y es cuando manda el diluvio. Luego cuando Noe baja de la barca Dios le da una bendición, la cual equivocándose también la pierde. Luego a quien Dios también bendice es a Abraham.

Génesis 12:1-2 “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. 
12:2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”.

A Adán y a Noe les dio una bendición. A Abraham lo hizo bendición. Hay una gran diferencia. Por eso a Zaqueo le dice: eres hijo de Abraham. Abraham no tenía una bendición, era bendecido.

Gálatas 3:9 “De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham”.

No es lo mismo tener una bendición que a causa de un error o un pecado la pierdes que ser bendecido. Quiere decir que todos los que hemos nacido de nuevo y tenemos a Jesús en nuestro corazón, somos hijos de Abraham.

Tu no vas a recibir una bendición, tu eres un bendecido. Esa es la diferencia. En donde está la gran diferencia es saber si tu lo crees y lo vives.

Abraham seguro tuvo errores pero no dejaba de creerse un bendecido. Tu debes de tener en tu conciencia que eres un bendecido, que Dios está contigo y que todo lo puedes en Cristo que te fortalece.

Zaqueo también había cometido muchos errores, todos lo veían como de lo peor pero al conocer a Jesús se arrepiente y vive agradecido. El que está agradecido con Dios es generoso. El que está arrepentido nunca duda de sembrar.

Tu eres un bendecido por lo cual tienes una vida de bendiciones para ti sin importar cuales hayan sido tus errores. Tu vas a vivir como un bendecido por que eres un bendecido.

Abraham que tuvo su amigo Lot. Deciden llegar hasta un punto donde dividen lo que tenían. Lot se queda con el mejor valle. Y le deja a Abraham las montañas. Pero Abraham era un bendecido y Dios le dice: alza tus ojos por que en esas montañas yo te prospero. Por que él era un bendecido.

Cuando eres un bendecido, no te importa donde te va a tocar por que sabes que Dios va contigo donde quiera que estés, te prospera y te saca adelante. No se te olvide que eres un bendecido.

Luego Isaac, el hijo de Abraham que también tenía problemas cada vez que hacía un pozo. En vez de quedarse peleando por cada pozo que abría lo dejaba y hacía otro. No era que no le importara sino que sabía que él también era un bendecido.

Si tu vives creyendo que eres un bendecido no solo vas a recibir bendiciones, vas a caminar como un bendecido por que tienes conciencia de lo que la sangre de Jesús vino a hacer en tu vida. Es allí cuando dejas todo complejo de que Dios bendice más a unos que a otros.

No importa lo que muchas veces suceda en tu vida y las montañas que tengas que atravesar, eres un bendecido por que Dios allí está contigo. Si Dios lo hizo con Zaqueo, como no lo va a hacer contigo.

Jacob, venía de la descendencia de Abraham. Cada uno de nosotros somos de la descendencia de Abraham. Debes de creer que al igual que Jacob eres un bendecido.

Isaac despide a Jacob con la misma bendición que recibía a Abraham. A pesar de eso a Jacob, el suegro le cambia diez veces el sueldo. Le dice que solo las ovejas rayadas eran para él pensando que no iba a haber muchas. Y cuando las ovejas empiezan a reproducirse, solo ovejas rayadas nacían por que él sabía que era un bendecido. Él no discutió por que sabía que Dios estaba con él.

Aunque un día quieran darte lo peor, cualquiera que sea la circunstancia recuerda que Dios está contigo. Hay veces que las cosas no salen, no olvides que eres un bendecido. El que sabe que es un bendecido, tiene una buena actitud por sabe que Dios le tiene preparado lo mejor en el momento perfecto.

David sabía que era un bendecido, que no había nada que se pudiera interponer entre lo que Dios tenía para él. Que ningún gigante le iba a robar lo que Dios le había prometido.

Cuando tu eres un bendecido no hay gigante que pueda detenerte. Caminas al frente y sabes que eres un hijo de Dios todos los días de tu vida.

Zaqueo, al conocer a Jesús es transformado y cree que esa nueva vida comenzó en ese momento. Cambió su corazón en donde habitaba el dinero como su dios por un corazón lleno de generosidad.

Gálatas 3:14 “para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu”.

Gracias a nuestro Señor Jesús hoy podemos decir que somos hijos de Abraham pero ¿como van a reconocer eso en nosotros? Debemos ser como Zaqueo, debemos creernos bendecidos dando un verdadero paso de fe arrepintiéndose y creyendo que el que había entrado a su casa iba a transformar completamente su vida.

Gálatas 3:14 “Ahora Dios puede dar a los gentiles la misma bendición que dio a Abraham y cada uno de nosotros, los cristianos, podemos recibir la promesa del Espíritu Santo a través de la fe”. Versión Lenguaje Actual

Todo es a través de la fe. Nosotros como gentiles recibimos la misma bendición que la descendencia de Abraham.

El estar agradecidos con Dios, es algo tan personal pero creo que somos una iglesia bendecida por Dios, cada uno de nosotros es un bendecido.

Cuando Jesús va al desierto, pasa 40 días sin comer. Sale del desierto y el diablo lo primero que le dice es: “si eres hijo…” Lo que le estaba dando a entender era que como un hijo puede tener hambre. Jesús no iba a entregar su primogenitura por un pan. Él sabía que era bendición. Entregó Su cuerpo y Su muerte fue por que era bendición para nosotros.

En medio de las pruebas, lo primero que te dice el diablo es: “si eres hijo…” si vas a la iglesia, por que no eres bendecido… No dudes que eres hijo en todo momento, no dudes que eres bendecido. Si algo va a querer quitar el diablo en tu vida es la identidad de hijo. El que no se sienta hijo no va a poder llegar a ser vida la Palabra en su vida. Debes de creer que Dios está contigo. Con fe y paciencia se alcanzan las promesas por que ya eres un bendecido.

El Espíritu Santo me habló muy fuerte a mi vida y me dijo: “Hay muchos que están esperando por bendiciones pero diles que ellos son bendición”

Tu eres bendecido.

Series

Series

552c2ad9a76182506a85e86d_palabrasemanal.png
552c2bdcf874c9b276c96fe9_fondosemanal.png
PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

Copyright © 2015
16 Calle 2-00 Zona 10, C.C. Los Próceres 5to Nivel, Ciudad de Guatemala, Guatemala  
(+502) 2362-8968 - (+502) 2331-6238