Series tiempos de gloria

Inicio > Series - MIS ERRORES EN MILAGROS

MIS ERRORES EN MILAGROS

¿Cuántos hemos cometido algún error en nuestras vidas? Todos, pero en medio de la situación algunas personas se quedan sentadas al margen por los errores que cometieron; pero no esperan y buscan que ese error que cometieron, en medio de esa crisis, llegue a las manos de Jesús para que Dios pueda convertir ese error en milagro.

Dios no busca a gente perfecta. Si tú estás esperando ser perfecto para servirle a Dios yo hoy te quiero decir algo: Dios no busca gente perfecta. Cuando Dios busca una persona, no busca la perfección ni el talento, Dios busca gente que tiene un corazón dispuesto. Dios capacita al que desea ser usado por Él. Si fuera por perfección, estaríamos descalificados. Yo no estoy aquí predicándoles por lo perfecto que soy, sino por la misericordia de Dios. Dios ha tomado mis errores y en medio de mis errores ha hecho milagros. Dios busca gente con un corazón correcto.

Cuando tú tienes un pensamiento negativo acerca de tu vida, tú tienes que entender que de eso se trata la misericordia. Misericordia significa “amor por la miseria”. Yo no estoy aquí por perfecto, sino porque la misericordia de Dios tocó mi vida y me tomé de ella; y de los errores e imperfecciones de mi vida Dios hizo milagros, y de esos milagros que Él hizo, es que estoy aquí parado frente a ustedes.

La bondad de Dios va a hacer milagros en tu vida, y la materia prima para hacerlos son tus errores. Dios aún tiene un plan maravilloso para ti, no importa cuántos errores hayas cometido en tu vida, porque esos errores Él los convertirá en milagros para que tú alcances el propósito para el cual fuiste creado.

Salmos 23.6 dice así:

“Ciertamente, el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días”.

 

Nosotros el día de hoy tenemos que salir con delirio de persecución, porque este pasaje dice claramente que El Bien y La Misericordia te perseguirán todos los días de tu vida.

¿Sabes por qué Dios dispuso que el bien y la misericordia deban ir detrás de ti? Porque tú sales hoy dispuesto a hacer cosas grandes, pero resulta que de repente tienes esos pensamientos erróneos de algo que pueda pasar, pero como el bien viene detrás de ti, tú estás condenado a que todo en tu vida, sirva para bien. Y si tú cometieras algún error durante el día, no te preocupes porque la misericordia viene detrás.

Cuando cometas algún error en tu vida, no pidas únicamente perdón a Dios (aunque es vital hacerlo), pero debes de ir un paso más allá: Tomar la misericordia de Dios para que Él convierta tus errores en milagros. Lo que tú le estás diciendo a Dios es: No solamente creo que me perdonas, sino que sigo creyendo con todo mi corazón que tienes grandes cosas para mi vida.

Moisés antes de ser el Moisés que sacó al pueblo de Israel de Egipto, cometió un error. Antes de salir de la casa de faraón, el mató a un egipcio. Moisés vivió un tiempo de remordimiento, donde el pecado lo estaba acusando; y él creyó que lo había arruinado todo. El salió huyendo al desierto porque se acusaba de haberlo arruinado todo; pero Dios nunca lo culpó, ni le reprochó por los errores que había cometido.

Moisés pasó cuarenta años en el desierto. El error tal vez lo retrasó, pero jamás evitó que cumpliera el propósito para el cual fue creado. Los errores en tu vida tal vez puedan atrasar tu propósito, pero jamás evitarán que alcances lo que Dios tiene para ti. Porque debemos de estar convencidos que para los que amamos a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien (Romanos 8.28). La suma de todas tus vivencias, malas o buenas, serán la catapulta para que alcances el propósito para el que fuiste creado.

Tú no puedes cambiar el pasado. Hay gente que vive en el “hubiera”: hubiera hecho esto, si no hubiera hecho lo otro, si le hubiera dicho que no, etc. Ya no puedes hacer nada por lo que hiciste; pero tienes un futuro lleno de éxito y prometedor porque Dios hará milagros de los errores que cometiste. Tu pasado no puede descalificar el futuro maravilloso que Dios tiene preparado para ti.

 

Te voy a explicar cómo funciona esto. ¿Conoces cómo funcionan los GPS o Waze? Tú estás en un punto y quieres llegar a otro punto. Tú programas el GPS y le indicas a dónde quieres ir, y el GPS te empieza a decir qué ruta debes de tomar y en donde debes de virar para poder llegar a tu destino. Pero resulta que a veces uno va demasiado rápido, que se pasa del punto donde debía de cruzar y se desvía uno de la ruta, pero inmediatamente el GPS empieza a recalcular la ruta, para asignarte una nueva y que puedas llegar a tu destino a pesar de que hayas errado en el proceso.

Si tú cometiste errores en el camino por el cual ibas hacia tu destino, y te desviaste de él; Dios está recalculando tú futuro para que puedas llegar a tu destino sin importar que hayas errado en el proceso.

No importa que tú hayas cometido errores, pero ten presente que nada de lo que tú hayas hecho es más grande que la misericordia de Dios.

Quiero compartirles una foto que me tomaron un día antes de aceptar a Jesús como Señor y Salvador. Esta foto fue tomada en un bar junto con mis amigos, fue el día de mi cumpleaños y todos estábamos bebiendo alcohol. Esta foto para mí es un tesoro, no porque me sienta orgulloso de lo que estaba haciendo, sino porque me recuerda de dónde Dios me sacó.

No estoy aquí de pie por mis perfecciones, porque soy imperfecto; estoy aquí de pie porque Dios tomó mis errores y lo usó de catapulta para que Dios me llevara a donde Él tenía planificado llevarme.

Hebreos 4.16 dice así:

“Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos”.

 

¿Quieres triunfar en la vida? Sé más metido. Te lo digo para que tengas la confianza de acercarte a Dios. La vergüenza es enemiga de la fe. La religión te dirá no te acerques porque fallaste, pero recuerda que los que se sentaban en las primeras filas cuando Jesús ensañaba eran las prostitutas y los ladrones, porque debes de acercarte con confianza; ellos no tenían vergüenza de hacerlo.

Dios desea darte esa misericordia que está en su trono dispuesta para ti cuando te acerques a Él porque Dios desea convertir en milagros todos tus errores.

Nunca busques nada más la ciencia y la inteligencia en lugar de buscar a Dios porque ellas no te podrán llevar al destino hermoso que Dios tiene para ti. Tuve compañeros en el colegio y universidad que fueron los abanderados, los mejores, pero si hoy ves sus vidas resulta que están sumidos en los vicios, algunos con hogares destruidos, entonces te das cuenta que ellos no llegaron a ser sabios, porque como dice la escritura en Proverbios 9.10: “El principio de la sabiduría es el temor a Jehová…”

Santiago 1.5 dice así:

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”.

 

Muchos de nosotros hacemos promesas de fe por carros, casas, negocios, etc., pero ¿cuántos hacemos promesas de fe para obtener sabiduría? Pégatele a sabios.

Lucas 8.1-2 dice así:

“Aconteció después, que Jesús  iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Lo acompañaban los doce y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba también Magdalena, de la que habían salido siete demonios”.

 

Para que hayan salido siete demonios de ella, fue porque sin duda alguna esta mujer cometió muchos errores en su vida. Esta María Magdalena fue la que derramó el perfume de nardo sobre Jesús. Incluso, se cree que fue ella la mujer que encontraron en el pleno acto del adulterio, cuando Jesús la salvó de ser apedreada. Pero esta mujer entendió claramente lo que era la misericordia. Ella sabía dónde estaba pero nunca supo a dónde iba a llegar, porque Jesús tomó sus errores y los convirtió en milagros. Su pasado no la descalificó de un mejor futuro. Ella salió transformada cuando estuvo en las manos de Jesús. Años más tarde cuando Jesús fue crucificado y resucitado, se le apareció a ella no a los líderes religiosos, porque la religión jamás te dejará ver a un Jesús resucitado. La religiosidad te impide ver a un Jesús resucitado, y Jesús se les muestra a aquellas personas que en medio de sus errores, aprendieron a tomar la misericordia.

Sofonías 3.19 dice así:

“En aquel tiempo yo apremiaré a todos tus opresores; salvaré a la oveja que cojea y recogeré a la descarriada. Cambiaré su vergüenza en alabanza y renombre en toda la tierra”.

 

Jesús no te ve como otros te ven. Jesús puede hacer de tu desastre un mensaje. ¿No sé si tú has trabajado con ovejas en el campo? Mi abuelo tenía mucho ganado, y había chivitos y ovejas tremendas que uno le tenía que poner un palo en el cuello porque se saltaban el cerco y se perdían.

Cuando una oveja tiene que ser disciplinada porque siempre se está pasando de un redil a otro, el pastor toma la pata de la oveja y la quiebra con sus propias manos; y cuando pega el hueso de la oveja, lo pega diferente a como se tratan las otras fracturas, para que siempre la oveja camine cojeando y esté siempre cerca del pastor; y durante el tiempo que dure la restauración de su pata, va a estar cerca de su pastor. Él la toma entre sus manos y la tiene siempre con él, y la pone en su cuello y anda así con ella; y allí la alimenta. Tú pudiste haber cometido grandes errores y fracasos pero la misericordia llegó a tu vida y Dios está haciendo milagros de tus errores.

Jeremías 18.4 dice así:

“Y la vasija de barro que él hacia se echó a perder en sus manos, pero él volvió a hacer otra vasija, según le pareció mejor hacerla”.

 

En este pasaje Dios le dice al profeta Jeremías que vaya a la casa del alfarero a ver cómo él hace una vasija, pero resulta que mientras el profeta está viendo el proceso, la vasija que estaba haciendo el alfarero se echó a perder; pero el alfarero volvió e hizo una nueva según le pareció hacerla. Y nosotros somos como vasijas en las manos de Dios.

Pero resulta que nosotros cometimos errores y echamos a perder nuestra vasija. Echamos a perder nuestro matrimonio, nuestra empresa, nuestra relación con nuestros hijos; pero cuando nosotros tomamos esos errores en forma de esos pedazos rotos de la vasija y se los entregamos a Dios en sus manos, Él empieza a recogerlos todos, uno por uno; y empieza Dios a darle una nueva forma a nuestra vida para que esa vasija que se rompió se convierta en milagros.

Cuando nosotros vamos a las manos de Dios, y ponemos en sus manos nuestros errores viene el Espíritu Santo y empieza a moldearlos porque son nuestros errores los que Dios usa para hacer que la gente cambie después. Yo cometí muchos errores pero cuando yo hablo de ellos la gente se identifica con ellos, y Dios empieza a tocar sus vidas a través de esas fallas.

Los errores que cometiste en el pasado serán las mejores predicaciones que saldrán de tu boca. Atrévete a abrir tu boca sobre esos errores que cometiste. No importa cuál fue el error que hayas cometido en el pasado, aprende de ese error y no vuelvas a cometerlo para que Dios pueda hacer de él, un milagro que sea usado por Dios para cambiar muchas vidas, y que muchas vidas sean libres de ataduras.

Atrévete a hablar de tus errores porque cuando tú hablas de tus errores vas a la cruz,  y cuando empiezas a hablar de lo que Dios hizo en ti, la gente deja de verte crucificado y empieza a ver a un Dios glorificado. Que no te avergüence tu pasado porque es tu pasado lo que Dios va a usar para sanar las heridas de otras personas.

Hay personas hoy aquí que han hecho negocios, y que han perdido y les ha ido mal, pero Dios hoy te dice: Yo permití que te fuera mal en ese negocio, para hacerte ver cómo en mis manos todo es multiplicado. Lo que has perdido en esos negocios, solo te servirá para multiplicar por siete lo que estas a punto de recibir. Ese negocio en el que te fue mal, en las manos de Jesús cobra vida y viene el milagro en camino, ya es hecho dice Dios.

Háblale a otros de cómo Dios tomó ese error en tu vida y lo convirtió en un milagro. Y cuando tú empieces a hablar de ese error vas a ver cómo el Espíritu Santo va a tocar a esas personas y así como la unción de Dios rompió yugos en tu vida, cuando tú abras tu boca esa misma unción romperá yugos en la vida de esas personas, porque a eso te llamó Dios.

Series

Series

552c2ad9a76182506a85e86d_palabrasemanal.png
552c2bdcf874c9b276c96fe9_fondosemanal.png
PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

Copyright © 2015
16 Calle 2-00 Zona 10, C.C. Los Próceres 5to Nivel, Ciudad de Guatemala, Guatemala  
(+502) 2362-8968 - (+502) 2331-6238