Series tiempos de gloria

Inicio > Series - CUMPLIENDO EL PROPÓSITO DE DIOS PARTE II
CUMPLIENDO EL PROPÓSITO DE DIOS PARTE II

CUMPLIENDO EL PROPÓSITO DE DIOS PARTE II

Pastor Alfonso Bocache

Hoy te tengo una buena noticia: Estamos limitados.

Nosotros debemos de romper nuestros propios límites. Pero aun rompiendo nuestros propios límites, estamos limitados.

Juan 3.34 (RV) dice:

“Porque aquel a quien Dios envió, las palabras de Dios habla, pues Dios no da el Espíritu por medida”.

¿Cuántos tienen medida aquí? ¿A cuántos, alguna vez, les midieron su altura cuando fue al doctor? Todos tenemos una medida.

La mejor noticia que hoy te traigo es: Tú tienes límites, pero el Espíritu Santo que habita en nosotros, no tiene límites.

Cuando tu estas limitado y puedes ver a los cielos, la multiplicación viene, porque El Espíritu Santo no tiene límites. Jesús tenía una cantidad limitada de alimentos en sus manos para darle de comer a toda una multitud: cinco panes y dos peces; pero El Espíritu Santo hizo que esa cantidad limitada se convirtiera en ilimitada para alimentar a toda una multitud.

Dios está esperando por aquellos hijos que le creen, que están limitados en lo físico pero ilimitados en lo espiritual. Tal vez no puedes ver a aquel familiar o hijo que se ha apartado, porque estás limitado; pero Dios puede cuidar de él, aunque esté muy lejos Dios lo puede guardar y traer de regreso a su plan y a su propósito.

Tú tal vez puedes medir hoy 1.50 metros, pero adentro de ti hay un gigante. Por eso es que Pablo se glorificaba en sus debilidades porque allí, en sus limitaciones era donde Dios se glorificaba.

1ª de Samuel 17.22-28 (RV) dice:

“Entonces David dejó su carga en manos del que guardaba el bagaje, y corrió al ejército; cuando llegó preguntó por sus hermanos, si estaban bien. Mientras hablaba con ellos, aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, llamado Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos diciendo las mismas palabras, y lo oyó David.

Todos los hombres de Israel que veían a aquel hombre huían de su presencia y sentían gran temor. Y cada uno de los de Israel decía: <<¿No habéis visto a aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. Al que lo venza, el rey le proporcionará grandes riquezas, le dará a su hija y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel>>. Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo:

<<¿Qué harán al hombre que venza a este filisteo y quite el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?>>

El pueblo le repitió las mismas palabras, diciendo: <>. Al oírlo hablar así con aquellos hombres, Eliab, su hermano mayor, se encendió en ira contra David y le dijo:

<<¿Para qué has descendido acá? ¿A quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón; has venido para ver la batalla>>”.

David era un hombre que tenía limitaciones humanas, pero era ilimitado. Todo un ejército estaba detenido por un gigante, y no podían avanzar; pero llegó un hombre con limitaciones por fuera, pero por dentro, tenía un ejército.

David primero dejó su carga, y entonces pudo correr para los planes que Dios tenía para su vida. Jesús dijo en Mateo 11.28: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Si David primero no entrega su carga, no hubiera podido correr en pos de su llamado.

Las mismas palabras que oía el pueblo de Israel, oyó David. Hoy todos están escuchando las mismas palabras que yo estoy predicando, pero espero de todo corazón, que tengan un eco en tu corazón como las tuvieron en el corazón de David.

Lo importante es que las malas noticias no te limiten porque hay buenas nuevas dentro de ti; porque El que está adentro de nosotros es mayor que el que está en el mundo.

¿Qué vas a ver este 2014, las limitaciones o gigantes o a Dios manifestándose en tu vida? El lenguaje de Dios es el lenguaje de la fe, no el de la lástima.

David no puso su mirada en el gigante sino en la recompensa que había para el que matara al gigante. David no habló del gigante sino de la recompensa.

Cuando se levanta un gigante no te asustes, es el anuncio de que tu recompensa está cerca. David sabía que venía su reinado, y ese gigante anunciaba que sus tiempos estaban cerca.

Los que están limitados por dentro y por fuera, y no han podido vencer sus límites, siempre van a criticar a los que sí rompen límites y alcanzan los propósitos de Dios para su vida, y para toda una iglesia.

Más adelante continúa el pasaje en 1ª Samuel 17.32-46 (RV) que dice:

“Dijo David a Saúl: <>.

Dijo Saúl a David: <>.

David respondió a Saúl: <>.

Dijo Saúl a David: <>.

Saúl vistió a David con sus ropas, puso sobre su cabeza un casco de bronce y lo cubrió con una coraza. Ciñó David la espada sobre sus vestidos y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: <>.

Entonces David se quitó aquellas cosas. Luego tomó en la mano su cayado y escogió cinco piedras lisas del arroyo, las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y con su honda en la mando se acercó al filisteo. El filisteo fue avanzando y acercándose a David, precedido de su escudero. Cuando el filisteo miró y vio a David, no lo tomó en serio, porque era apenas un muchacho, rubio y de hermoso parecer. El filisteo dijo a David: <<¿Soy yo un perro, para que vengas contra mí con palos?>>

Y maldijo a David invocando a sus dioses. Dijo luego el filisteo a David: <>.

Entonces dijo David al filisteo: <>

David respondió: <>”.

Saúl tuvo el llamado, y no se dejó transformar, entonces fue sustituido. O eres transformado, o eres sustituido.

¿Sabes cuáles son de las cosas más frustrantes que hay como pastor? No es encontrar gente con pecados, faltas o debilidades; lo más frustrante es encontrar gente que no quiere ser transformada. Tú puedes tener muchas faltas, pero querer que Dios te forme este 2014, pero hay gente que nada más tiene una y se llama rebelión. A estas las ves años, y no avanzan.

Dile a Dios que lo necesitas este 2014. Jesús les dijo a sus discípulos que les convenía que Él se fuera, porque El mismo Jesús sabía que en ese cuerpo estaba limitado, pero El Espíritu Santo no estaba limitado. Jesús sabía que estaba limitado cuando vino a la tierra, pero que lo que había dentro de Él no tenía límites, y que al tercer día estaría a la diestra del Padre.

Hoy es día en que empieces a caminar viendo al hombre ilimitado que hay dentro de ti, en el poder del Espíritu Santo.

Series

Series

552c2ad9a76182506a85e86d_palabrasemanal.png
552c2bdcf874c9b276c96fe9_fondosemanal.png
PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

Copyright © 2015
16 Calle 2-00 Zona 10, C.C. Los Próceres 5to Nivel, Ciudad de Guatemala, Guatemala  
(+502) 2362-8968 - (+502) 2331-6238