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CONVIERTE TU MIGAJA EN UN MILAGRO

CONVIERTE TU MIGAJA EN UN MILAGRO

Salmo 139:16-17 “Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas. Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!

Todo fue formado perfecto en tu día. Dios tiene buenos pensamientos de ti y piensa mejores pensamientos de los que yo pueda tener.

Dios siempre ha tenido buenas nuevas para nuestra vida, hemos sido nosotros quienes no hemos llevado nuestros pensamientos al nivel de los de Dios.

Es Dios quien multiplica esos buenos pensamientos cuando tu empiezas por empezar bien de ti mismo.

La Palabra que hemos recibido también debemos de creerla.

Hebreos 4:1-2 Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.

Por más que oigas y sepas la Palabra, si no la crees no puede obrar Dios en tu vida. Debes de aprovechar la Palabra.

Toda la palabra que recibes cada domingo, en tu grupo y en tu discipulado debe de ir acompañada de fe. No debes darte por vencido, debes de creerla hasta ver las promesas hechas en tu vida.

Hay una mujer que fue diferente, por su fe, Jesús obró y fue registrada su historia en la Palabra.

Marcos 7:24-30 “Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse. Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama”.

Esta mujer había oído de Él, no había recibido Palabra aún, pero creía. Su fe fue tan grande que aunque Jesús quería estar apartado en ese momento, Él vio su fe y obró para libertar a su hija.

La Palabra misma dice, en Mateo 7:7 que “…el que busca, encuentra…” y esta mujer buscó que Jesús obrara, y movió el corazón de Jesús.

No debes despreciar la Palabra, que es el alimento y conformarte con las migajas por que como hijo, el Señor te ha permitido sentarte en Su mesa con Él.

Pero cabe resaltar que está mujer, no había recibido Palabra, pero había escuchado de un Jesús que transforma y liberta. Creía en que Dios podía obrar y con esa migaja iba a transformar su vida.

Esta mujer llamo la atención de Jesús aun cuando le dijo que el pan era solo para los hijos y no para los perrillos. Las personas de Fe tienen alta su autoestima y no dependen de sus sentimientos ni de sus emociones, sino de la confianza puesta en Dios. Las personas de fe declaran lo que creen; no solo la creen, sino la declaran.

Con la fe que tengas en la Palabra, debes creer. Debes agregar fe a toda esa Palabra que Dios te ha dado. No debes despreciar ni una esas palabras que Dios te ha dado.

Ya tienes la Palabra dentro de ti, créela.

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PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

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