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CONECTATE AL PODER DE DIOS

CONECTATE AL PODER DE DIOS

Pastor Alfonso

Cuando contamos con varias cosas en nuestra vida dejamos de contar con nuestro Dios, así como le pasó a David. Se dio cuenta que su fuerza no era por su ejercito sino por que Dios le había dado la victoria, fue en el altar donde se dio cuenta que había dejado de contar con lo que en un inicio había contado en su vida, Dios.

Si con alguien debes contar es con Dios, Jacob de igual manera pelea con sus fuerzas hasta el momento que pelea con el ángel y entrega todas sus fuerzas delante de Dios para que así empezara a obrar de gran manera en su vida.

Todo lo que emprendas en tu vida, que lleve la fuerza de Dios, Dios está contigo.

A David, en ese altar Dios lo llama a platicar con Él, y le pregunta en qué momento dejó de contar con Él. Hoy es un día para que te conectes con Dios.

Hechos 1:7-8 “les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

Recuerda que el Espíritu Santo está para que estés conectado a Él y que las circunstancias no te permitan desconectarte. Que no te importe el tiempo en que no veas las cosas aún cumplidas, conéctate con Él para pedirle las fuerzas para seguir adelante.

No mires las circunstancias y el tiempo para seguir a Dios. Tu vida debe de estar sujeta al poder de Dios y no a la crisis, a las malas noticias, o a las circunstancias adversas ya que no disfrutarás la vida y vivirás amargado. Si te conectas a Él sabes que una vida plena está planeada para ti.

Se suponía que Sara era estéril y estaba fuera de tiempo, su esterilidad y su tiempo se sujetaron al poder de Dios. Tu enfermedad debe sujetarse al poder de Dios, tus circunstancias deben sujetarse al poder de Dios y no ellas sujetarte a ti.

El tiempo debe de sujetarse al poder de Dios y sus promesas.

Abraham dice que su cuerpo estaba como muerto, pero creyó la promesa y en el poder que iba a darle descendencia. La edad de Abraham se tuvo que sujetar al poder de Dios.

Dios siempre trabaja fuera de nuestro tiempo y de nuestras circunstancias.

Cuando vives en las circunstancias y en el tiempo de este mundo estás desconectado del poder de Dios.

Dios busca fe, no circunstancias, ni personas apenadas o con angustia, lo que Él quiere es que tengas fe.

Josué 14:9-11 “Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios. Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar“

Debemos de depender de su poder, de su gracia. Esperando con la fe como el primer día en que supiste que Dios te había prometido lo que vas a recibir.

Dios quiere verte esperando con buena actitud y preparado para que así como el rocío que llegaba al pueblo de Israel, Dios siempre tiene rocío para tu vida, para que en las épocas de desierto, te mantengas creyendo. La ropa de ellos no envejeció durante cuarenta años,

El mismo Dios que nos da mana todos los días para permanecer, nos va a llevar a la tierra prometida. El que es agradecido con lo que hoy tiene, es el que ve las promesas de Dios.

Recuerda que a todos Dios nos dio una medida de fe, debemos de usarla, conéctate con Dios. No olvides que Dios tiene la capacidad de sujetar el tiempo y las circunstancias.

Génesis 26:1-6 “Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar.

Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Habitó, pues, Isaac en Gerar”.

Génesis 26:12-14 “Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso. Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia”.

Había un tiempo de hambre pero Dios les dio una palabra de multiplicación y fue allí cuando Isaac creyó sin importar lo que estuvieran pasando por que sabía que su Dios no iba a dejar de ser el Dios de su padre. Isaac reconoció quién era el que le estaba hablando, que era el Dios todo poderoso en quien estaba confiando.

No se que estas viviendo tú el día de hoy, pero nuestro Dios es el mismo ayer, hoy y siempre y no olvides que es Él quien te va a levantar, quien va a mandar ese rocío en todo momento.

Isaac sembró para establecerse, nosotros sabemos que para estar conectados y confiados debemos de sembrar.

Es posible que te envidien, cuando Dios te prospera y te levanta porque le has creído. Hay personas que te envidiarán pero no permitas que la murmuración ni la división te hagan dejar de creer en el poder de Dios. No somos perfectos, tenemos problemas de forma, con errores, pero estamos conectados con Dios tratando cada día de ser mejores.

No desmayes hasta ver los planes de Dios cumplidos, recuerda todos los días que tienes que vivir creyendo hasta ver la voluntad de Dios cumplida. Apaga los dardos del enemigo con el escudo de la fe para llegar a ver que la obra de Dios sea cumplida.

Declárale la Palabra al diablo, que el diablo sepa quien eres, que tu Padre no te va a dejar nunca.

Filipenses 4:19 “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.

El versículo dice que Dios suplirá TODO así que recuérdale claramente al diablo que tu Dios es suficiente para ti, no dejes de creerlo.

Salmos 68:19 “Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios El Dios de nuestra salvación”.

Si tú crees y las circunstancias te dicen cosas contrarias, contéstale con la Palabra al diablo recordándole cuál es el plan de tu vida, ya que la misma Palabra dice: “que no hay justo desamparado ni su simiente que mendigue pan” conéctate al poder de Dios.

La mujer del flujo de sangre pasó 10 años en lo mismo hasta que un día escuchó de Jesús y se conectó al poder sobrenatural, renunció a vivir a lo natural para creer en ese Dios sobrenatural. A ella no le importó la gente que sabía de su enfermedad; no le importó la multitud sino dijo: de que soy sana, soy sana. Creyó y fue sana. No le dio pena, ni le importó lo que otros creyeran, supo que ese día era el día que iba a ser sana y fue con tanta fe que hasta hizo que poder saliera de Jesús. Se conectó literalmente con el reino de los cielos.

Levanta tus manos y conéctate con el poder de Dios, hoy es el día para que te conectes con Él.

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PRéDICA DE LA SEMANA

YO SOY – UN HÉROE DE FE

Pastor Alfonso Bocache

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